Si en algo creo, es en la fuerza de la música. Es difícil explicarlo.
No soy místico ni me entretengo en ondas de karma, fuerzas invisibles, misterios sin resolver, bla bla bla. A veces pienso que es triste ser así, pero otras veces resulta que simplemente me gusta ser así, me divierte. ¿Escéptico? puede ser... a lo mejor no en el sentido purista de la palabra. No importa...
Por eso cuando las cosas se ponen feas, cuando parece que no hay de otra mas que seguir soportando lo mismo día tras día no se me ocurre nunca pensar que "algo malo hice antes y se me está regresando", o que con mis actos estoy "desequilibrando fuerzas" y por eso me suceden las cosas que suceden. Puaj! esas se me hacen muletas para quienes no desean afrontar su realidad por más pinche o llena de cosas chidas esté... No, no, no. Las cosas suceden casi siempre a consecuencia de nuestros actos. No recibimos castigos de nadie. No se nos está "educando" mediante sufrimientos. Eso de que las cosas "pasan por algo" simplemente me causa náusea escucharlo.
Estos días han sido muy difíciles. Podría escribir acerca de mis quejas diarias contra todo y llenar posts y más posts con diferentes tonos de lamentaciones. Estas han sido épocas muy difíciles, dolorosas, tristes, complicadas, molestas. Malas, pues. Estos días han sido verdaderamente desalentadores. Se podría decir que estoy harto, cansado, hasta la madre... Y es peor llegar a acostarte y dormir pensando en que mañana será otro día, aunque muy por debajo sientes que aparece reptando la idea de que el día de mañana será igual o peor. Se desliza lentamente y se implanta en lo que serán tus sueños, para que al levantarte el día siguiente encuentres todo igual de mal.
Así han pasado días. Y ya son varios. Durante la mayor parte del día anda uno como zombie, pensando sin pensar, actuando sin saber en que, viajando en esa inercia, dejándose llevar por esa gravedad que atrae sin remedio... Esperando a que termine el día. Temiendo que luego le siga otro y otro y que resulten iguales todos. Espera uno a que termine el día, pero no quiere que llegue la noche. Así pasa el día...
Y luego, llega la hora de la música. Llega el momento en que tengo que preparar mi equipo, afinar de nuevo, acomodar esto para que me quede a la mano, levantar aquello que estorba y no dejará salir el sonido del instrumento con claridad, modular la salida de este micrófono, revisar de nuevo si no necesito ajustar nada más, tratar de recordar esa canción que aún no me sale del todo bien, ubicarme dentro del escenario...
... luego se enciende una luz. Potente.
Algo pasa en el ambiente que algunos guardan silencio, otros sigun en su plática pero bajan la voz, como si fuera un atrevimiento conversar mientras arriba en el escenario algo importante sucede, no falta quien acomode su butaca o se sirva un trago nuevo. Acá arriba se siente una vibra, un nervio (que no me ha dejado nunca), una incertidumbre... y llega el momento en que decides con cual rola empezar (¿una que me guste? ¿una para la gente? ¿algo tranquilo? ¿algo que sacuda desde el principio?¿un clásico?), ajustas una vez más ese cable que te estorba, revisas por enésima vez que todo esté listo, respiras hondo como si fueras a lanzarte un clavado, inicias la cuenta... 1... 2... 3... 4...
Y entonces surge lo mejor de tí. Esa parte que no habías visto durante el día, esa parte que parece dormir mientras soportas la tristeza de un día completo, el enojo, los errores, las prisas, los malos recuerdos, los desaires. Es cuando aparece (¿cómo que aparece? ¡si siempre había estado ahí!) Surge a veces lentamente, como asomándose con cierta precaución, pues sabe que afuera las cosas están difíciles. Otras veces no se asoma, simplemente brinca hacia afuera, salta tirando todo, haciendo un escándalo, anunciando su llegada con fuerza, pues estaba harta de habérsela pasado dentro, aguantándose...
Y la música salva. Hace que todo se ubique dentro de otra perspectiva.
Me explico, no es que la considere terapéutica. Ni una panacea. Pero cuando llega ese momento, la hora de tocar... todo lo demás se ubica en otro plano, no desaparece, no se minimiza, no se desintegra. Simplemente se acomoda por ahí, (¿como espectador?) tal vez escuchando, a lo mejor hasta se bebe algo (y me manda una de cortesía) y esperando a que termine la presentación para acompañarme de regreso a casa, volverme a cubrir como un abrigo, (o como una losa), pero en ese momento se ubica donde no daña más, donde se puede apreciar desde lejos, es en ese momento que bien puedes dejarte encandilar por las luces del escenario, que te bloquean la vista, te enceguecen aunque sea sólo durante el tiempo en que duran los acordes, por lo menos un buen rato, una velada, unas horas, hasta que dices "Gracias, buenas noches"
A veces juega con uno, se divierte a mis costillas, a veces se pone de malas, y te pone de malas, te hace encabronar como lo haría cualquier buen amigo. Otras veces se sienta al lado tuyo y te dice al oído que sigue, te aconseja, te seduce o te cuenta un chiste de pésimo gusto. En todo caso, te acompaña, está ahí, presente, contigo. Y, ¿saben algo? al final, siempre, siempre odia despedirse. Y uno odia decirle adiós, aunque sepas que la verás de nuevo pronto. Duele despedirse cuando hay amor.
La música salva, neta.
Es difícil que lo diga, y supongo que es más difícil que alguien más lo entienda como yo. Pero siempre ha estado ahí. Agazapada, tolerando el encierro, soportando los rigores de una vida común y corriente, esperando que llegue el momento en que tenga que aparecer en escena y hacer que por breves instantes todo cambie, sea mejor. Sea bueno.
Esperanzador.
Nos vemos depués, tengo que ir a montar el escenario de nuevo.
Cuídense.
viernes, marzo 30, 2007
Me salva
miércoles, marzo 28, 2007
Creyente II
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Eso... ¿lo dije o lo pensé?,
Fenómenos
miércoles, marzo 21, 2007
Creyente
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Fenómenos
miércoles, marzo 14, 2007
Sexo en el Oxxo feat. La Vaca y el Pollito
La neta me quedo con esta excelsa reinvención del éxito de Children Garden...
De cualquier forma es chida la versión original.
lunes, marzo 12, 2007
Y siguen las cadenas... y los(las) fanáticos(as)...
Chale, la neta es que muchos me podrán decir amargado, o que soy odioso, y puede que tengan un poco de razón, pero si algo tengo es que no soporto las cadenas... (déja vú??) Ya lo he dicho en repetidas ocasiones, no solamente en este cuchitril de blog, sino a mis amigos, a mis contactos y a cuanto ser vivo me encuentro. Por si no lo saben, mis queridos tres lectores:
¡ODIO LAS PINCHES CADENAS. LAS ABORREZCO, LAS VOMITO, ME CAGAN, NO LAS SOPORTO!
Ok, me exalté un poquito. Pero si bien me la puedo pasar super bien recibiendo mensajes en cadena o grupales con algún chiste, un video botana o algún artículo interesante, lo que no soporto es todo aquél mensaje que después de que me pide que reflexione acerca de mi vida y que "le pase EL BALÓN" DEL AMOR a todos mis contactos (por lo menos a 15) para saber si creo en el amor desinteresado del mundo. Puajjj!!
Bueno, hace poco me empezaron a llegar cadenas de un contacto que ni conozco. Una tras otra empezaron a llegar recomendaciones y fotos "milagrosas" que le han dado vuelta al mundo entero, el colmo fue cuando me llegó una foto espacial de "lo que llaman El Ojo de Dios" y que también es un JPG cómico-mágico-musical que ha recorrido el mundo no se cuantas veces pasando por los correos de miles de fanáticos absurdos que quieren creer a fuerza en algo que no ven ni conocen, aunque les manden una fotito. Ya sea en formato Power Point, con letritas desas que vuelan de un lado a otro o la clásica foto suelta aumentada como 15 veces del tamaño original para que vea uno cómo son los pixeles de una imagen, es como la quinta o sexta vez que me mandan esa famosa cadena...
Esta vez le respondí a ese contacto. Le dije que no quería que me mandara más cadenas, porque me parecen absurdas, me ocupan espacio y tiempo para borrarlas y que además de todo ni lo conocía, así que le pedía que me borrara de su lista de contactos también. Y como el mensaje me lo había mandado en cadena, pues en cadena se lo reenvié a todos sus contactos, por si alguno de ellos pensaba agregarme también a su lista de fanáticoscrédulosporfavormándenmealgoquemehagasentirbienhoy.
Uy, el fin de semana pasado me contactó vía messenger:

A pesar de que también me cagan las faltas de ortografía, y me hacen sentir ñáñaras al más puro estilo Polivoz, tomé aire... inhalé profundamente y, haciendo un homenaje a mi paciencia y mi estoicismo seguí soportando sus crueles embates una y otra vez:

Hasta aquí ya estaba rebasando mi cuota diaria de buenos modales, neta. (porque si algo tengo es que soy muy atento y de buenos modales, sencillito y carismático) Y aún así este sádico personaje continuaba:

Sobra decir que lo(la) mandé directito y sin escalas a que acudiera de la manera más atenta a perjudicar a su santa progenitora y me dejara de estar chingando.
A ver si aprenden, fanáticos.
¡ODIO LAS PINCHES CADENAS. LAS ABORREZCO, LAS VOMITO, ME CAGAN, NO LAS SOPORTO!
Ok, me exalté un poquito. Pero si bien me la puedo pasar super bien recibiendo mensajes en cadena o grupales con algún chiste, un video botana o algún artículo interesante, lo que no soporto es todo aquél mensaje que después de que me pide que reflexione acerca de mi vida y que "le pase EL BALÓN" DEL AMOR a todos mis contactos (por lo menos a 15) para saber si creo en el amor desinteresado del mundo. Puajjj!!
Bueno, hace poco me empezaron a llegar cadenas de un contacto que ni conozco. Una tras otra empezaron a llegar recomendaciones y fotos "milagrosas" que le han dado vuelta al mundo entero, el colmo fue cuando me llegó una foto espacial de "lo que llaman El Ojo de Dios" y que también es un JPG cómico-mágico-musical que ha recorrido el mundo no se cuantas veces pasando por los correos de miles de fanáticos absurdos que quieren creer a fuerza en algo que no ven ni conocen, aunque les manden una fotito. Ya sea en formato Power Point, con letritas desas que vuelan de un lado a otro o la clásica foto suelta aumentada como 15 veces del tamaño original para que vea uno cómo son los pixeles de una imagen, es como la quinta o sexta vez que me mandan esa famosa cadena...
Esta vez le respondí a ese contacto. Le dije que no quería que me mandara más cadenas, porque me parecen absurdas, me ocupan espacio y tiempo para borrarlas y que además de todo ni lo conocía, así que le pedía que me borrara de su lista de contactos también. Y como el mensaje me lo había mandado en cadena, pues en cadena se lo reenvié a todos sus contactos, por si alguno de ellos pensaba agregarme también a su lista de fanáticoscrédulosporfavormándenmealgoquemehagasentirbienhoy.
Uy, el fin de semana pasado me contactó vía messenger:

A pesar de que también me cagan las faltas de ortografía, y me hacen sentir ñáñaras al más puro estilo Polivoz, tomé aire... inhalé profundamente y, haciendo un homenaje a mi paciencia y mi estoicismo seguí soportando sus crueles embates una y otra vez:

Hasta aquí ya estaba rebasando mi cuota diaria de buenos modales, neta. (porque si algo tengo es que soy muy atento y de buenos modales, sencillito y carismático) Y aún así este sádico personaje continuaba:

Sobra decir que lo(la) mandé directito y sin escalas a que acudiera de la manera más atenta a perjudicar a su santa progenitora y me dejara de estar chingando.
A ver si aprenden, fanáticos.
viernes, marzo 09, 2007
Dia Internacional de las Viejas
Díganme si no son complicadas, confusas, dispersas, extrañas, nefastas, difíciles, y un largo etcétera.
¿No me creen? a ver, tengo muchos ejemplos, pero en esta ocasión veamos sólo dos:

Porque muchas mujeres le dan vuelta y media a lo que hay que decir, o contar, les deberían de premiar con "La Glorieta de Oro" o algo similar... Neta no le veo el caso a primero decir "mmm... tengo muchas cosas que contarte..." para luego salir con "uy, es bastante largo, otro día será".
No, no, no... niñas!
Se que van a decir que "es el chiste" o que "lo que queremos es que nos pregunten" y gansadas parecidas. Pero sigo pensando que si te lastima el elástico de la nueva tanga que te compraste lo mejor es decir "pinchi elástico se me encaja en las nalgas" a salir con ondas tipo "mmm... creo que algo pasa con este elástico, tal vez es que haya elegido mal, o a lo mejor es porque ya me tocaba, no me malentiendas por favor, el caso es que soy una tonta porque de cualquier manera tarde o temprano iba a pasar algo como esto... pero mejor te cuento otro día, ya es tarde y es una larga historia... además sabes que soy una quejumbrosa, en estos días como que me pongo hiper sensible, a veces hasta ni yo misma me soporto, y pensar que es sólo un elástico, un pequeño trozo de elástico el que se me clava..."
Chale.
Ejemplo 2: Porque para comunicar algo tan sencillo buscan la mejor manera de complicarlo. Quieren comunicarse?, pues... háganlo sin complicaciones!
Chequen lo conciso de mis respuestas.

Realmente no es tan complicado, verdad? entonces... ¿DE QUE SE TRATA? ¿DE HACER UNA CONFERENCIA DE HORA Y MEDIA COBRANDO LA ENTRADA COMO JAIME MAUSSÁN?
No, no, no... y espero que entre mis tres lectores no vaya a salir una mujercita que diga algo tipo: "Aish!, pos es que los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus"... No, eh? por favor.
Son muy complejas! desde aquí, detrás de mi monitor (que parece mantenerme a salvo de Ustedes) les mando una felicitación sincera, pero por favor, no sean tan complicadas, tan difíciles, tan revoltosas, sean más... esteee...
¿hombres?
¿Saben que todos los días del año son Días Internacionales de la Mujer? y del Niño? y de los Derechos Humanos? y del SIDA? y de La Familia?
De todas formas se les quiere. Complicadas y revoltosas y todo. Se les quiere mucho. Neta
Así que pásenla chido. Diario.
¿No me creen? a ver, tengo muchos ejemplos, pero en esta ocasión veamos sólo dos:

Porque muchas mujeres le dan vuelta y media a lo que hay que decir, o contar, les deberían de premiar con "La Glorieta de Oro" o algo similar... Neta no le veo el caso a primero decir "mmm... tengo muchas cosas que contarte..." para luego salir con "uy, es bastante largo, otro día será".
No, no, no... niñas!
Se que van a decir que "es el chiste" o que "lo que queremos es que nos pregunten" y gansadas parecidas. Pero sigo pensando que si te lastima el elástico de la nueva tanga que te compraste lo mejor es decir "pinchi elástico se me encaja en las nalgas" a salir con ondas tipo "mmm... creo que algo pasa con este elástico, tal vez es que haya elegido mal, o a lo mejor es porque ya me tocaba, no me malentiendas por favor, el caso es que soy una tonta porque de cualquier manera tarde o temprano iba a pasar algo como esto... pero mejor te cuento otro día, ya es tarde y es una larga historia... además sabes que soy una quejumbrosa, en estos días como que me pongo hiper sensible, a veces hasta ni yo misma me soporto, y pensar que es sólo un elástico, un pequeño trozo de elástico el que se me clava..."
Chale.
Ejemplo 2: Porque para comunicar algo tan sencillo buscan la mejor manera de complicarlo. Quieren comunicarse?, pues... háganlo sin complicaciones!
Chequen lo conciso de mis respuestas.

Realmente no es tan complicado, verdad? entonces... ¿DE QUE SE TRATA? ¿DE HACER UNA CONFERENCIA DE HORA Y MEDIA COBRANDO LA ENTRADA COMO JAIME MAUSSÁN?
No, no, no... y espero que entre mis tres lectores no vaya a salir una mujercita que diga algo tipo: "Aish!, pos es que los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus"... No, eh? por favor.
Son muy complejas! desde aquí, detrás de mi monitor (que parece mantenerme a salvo de Ustedes) les mando una felicitación sincera, pero por favor, no sean tan complicadas, tan difíciles, tan revoltosas, sean más... esteee...
¿hombres?
¿Saben que todos los días del año son Días Internacionales de la Mujer? y del Niño? y de los Derechos Humanos? y del SIDA? y de La Familia?
De todas formas se les quiere. Complicadas y revoltosas y todo. Se les quiere mucho. Neta
Así que pásenla chido. Diario.
martes, febrero 27, 2007
Mal tiempo
A veces sólo hace falta una serie de acontecimientos -menores- (por no decir minúsculos) para que se forme una gran cadena gruesa, fuerte, pesada, ¿irrompible?
O viéndolo desde otro punto de vista, una pequeña brizna de nieve puede empezar a dar de vueltas, a rodar y crecer hasta que se convierte en una avalancha que cause estragos y aniquile un panorama que estaba chido, o por lo menos era un paisaje.
Muchas veces ni cuenta nos damos de que el aire empezó a soplar un poquito, y cuando menos esperamos ya estamos enmedio de un vendaval que levanta la tierra hasta que se mete en los ojos y hace llorar, golpea la cara que mostrábamos a la tibieza del sol, azota árboles y sólo esperamos a que termine, pero la verdad es que cambia el panorama, lo desmadra.
Luego, nos vemos de pie a mitad de un camino que no reconocemos, podemos pasar horas, días y días enteros viendo como el viento sopla con una intensidad desconocida, queremos que pare, pero sabemos que son las fuerzas de la naturaleza, caprichosas, ojetes a veces, implacables otras. Queremos que pare, pero sabemos que nuestro sólo deseo no va a modificar ese temporal, por lo menos en ese momento. El viento sigue soplando.
Fuerte.
Y sigue soplando.
Y ya no quiero escribir nada.
O viéndolo desde otro punto de vista, una pequeña brizna de nieve puede empezar a dar de vueltas, a rodar y crecer hasta que se convierte en una avalancha que cause estragos y aniquile un panorama que estaba chido, o por lo menos era un paisaje.
Muchas veces ni cuenta nos damos de que el aire empezó a soplar un poquito, y cuando menos esperamos ya estamos enmedio de un vendaval que levanta la tierra hasta que se mete en los ojos y hace llorar, golpea la cara que mostrábamos a la tibieza del sol, azota árboles y sólo esperamos a que termine, pero la verdad es que cambia el panorama, lo desmadra.
Luego, nos vemos de pie a mitad de un camino que no reconocemos, podemos pasar horas, días y días enteros viendo como el viento sopla con una intensidad desconocida, queremos que pare, pero sabemos que son las fuerzas de la naturaleza, caprichosas, ojetes a veces, implacables otras. Queremos que pare, pero sabemos que nuestro sólo deseo no va a modificar ese temporal, por lo menos en ese momento. El viento sigue soplando.
Fuerte.
Y sigue soplando.
Y ya no quiero escribir nada.
miércoles, febrero 21, 2007
Recordando a la vieja guitarra
Recuerdo cuando estaba más chavo (o sea tendría unos 17 o 18 años, es decir, hará cosa de unos 10 años, claro) que conseguí una guitarra prestada.
Estaba toda madreada, sin cuerdas, el brazo descalibrado, parecía como si la hubiera masticado un perro durante un buen rato. Era un tiliche para un cuarto de tiliches.
Con infinita paciencia y maestría (ashhh) la lijé, la desarmé, la pulí, corregí un defectillo del diapasón, le apliqué un nuevo color y la fui barnizando dándole "muñeca" (barniz aplicado con estopa, muñequeando en círculos, proceso muuy lento y fastidioso) para que el acabado fuera perrísimo, (quería que se viera como coche último modelo) compré un juego de cuerdas (de las Selene, chafísimas, pero baratísimas), una maquinaria nueva que al querer ponerla le quedó grande (por qué no hice caso y saqué medidas antes?), por lo que tuve que malbaratarla para conseguir otra más chafa aún (snif!)
A lo mejor hay uno o dos de mis tres queridos lectores que no conocen las partes de una lira:

Imagínense! por supuesto que me imaginaba que con mi guitarra lista y mis ansias por aprender a tocarla me colocarían rápidamente en la cima:

Pos el caso es que después de dedicarle meses, meses!! a la restauración de la famosa lira que me prestó-regaló mi compa estaba ya a pocos días de darle su última pulida para poder usarla incluso de espejo para rasurarme (porque si, a los 18 años ya tenía una barbita incipiente)...
La guitarra desapareció.
Nunca supe que le pasó. Simplemente no estaba. Le pregunté a todo mundo por ella. Cuando la describía algunos se imaginaban a una frondosa mujer acinturadita y chaparra.
Fuckin' disappear. No la encontré nunca de los nuncas (siempre quise decir una pendejada como esta). Incluso pensé en que algún primo se la había robado, o quizá el compi que me la prestó vino a recogerla. Ni mi mamá supo decirme razón. "No se mijo, te la has de haber llevado y olvidado por ahí"
Me había dejado.
Salí a las calles a buscarla. Llovía pero no me importaba. Extrañaba su cintura. La lluvia se confundía con mis lágrimas, veía su imagen reflejada en los charcos, distorsionada por las gotas...
... ok, exageré...
¡¡Pero es que si me tardé un buen tiempo en "arreglarla"!!! traté de conseguir otra por varios medios y con varios cuates, pero pues ya no era la misma insistencia, ya no tenía la misma ilusión.
Acabé tocando algo de guitarra, sí, pero aprendí poco... no me dedico a eso precisamente, Aunque estoy por comprar una y ya tengo "amarrado" a un buen guitarrero para que me enseñe (ei... si... a que hora?)
Como algunos de mis lectorcitos saben me dedico a darle de cachetadas a unas como éstas:

Y vaya que me ha ido bien!
El asunto es que platicando con mi mamá hace tiempo ya nos estábamos acordando de la vieja guitarra.
-Uy, mijo, la verdad es que estaba toda cucha esa guitarra!
-Si, verdad? pero pues según yo la dejé bien derechita y brillosita como nueva
-Jajaja, sii, pasabas horas arreglándola!
-Sí.
-Bien lo recuerdo...
-Ajá
-Esa guitarra... mijito, esa guitarra yo la regalé...
-.... eh? (inserte aquí efecto sonoro de telenovela)
-Si. La regalé porque no quería que te dedicaras a la música, siempre he pensado que los músicos se meten en mil problemas, vi que la tenías casi a punto y que estabas todo emocionado... y la regalé. Fue un arranque. Perdón.
-¿de verdad la regalaste? ni siquiera la vendiste o la escondiste?
-No, no... la regalé a un señor que pasó por aquí afuera.. perdóname mijo!
-No te preocupes! no te preocupes... si eso te dio tranquilidad pues estuvo bien. (¡Que poca maadree!)
-Pos ni tanta, ya ves como si te dedicaste a ser músico a fin de cuentas, y la verdad que me gusta! no era tan feo, ni tan peligroso como yo creía.
-Sí... (yo ya estaba como ausente)
-Quien iba a decir! músico a fin de cuentas!
-Ajá...
-Bueno, mijo, pues ya me sinceré, discúlpame por ese detallito, si?
-Claro, claro... no hay problema...
-Bueno...
-Bueno...
Por supuesto que no guardo rencor. Es más, creo a veces que ni siquiera es importante.
Pero si recuerdo esa guitarra, las horas que pasé reparándola, puliéndola y pintándola... las ganas que tenía de aprender a tocar... Las veces que recorrí sus curvas. Me las aprendí de memoria.
Músico a fin de cuentas, ¿no?
Estaba toda madreada, sin cuerdas, el brazo descalibrado, parecía como si la hubiera masticado un perro durante un buen rato. Era un tiliche para un cuarto de tiliches.
Con infinita paciencia y maestría (ashhh) la lijé, la desarmé, la pulí, corregí un defectillo del diapasón, le apliqué un nuevo color y la fui barnizando dándole "muñeca" (barniz aplicado con estopa, muñequeando en círculos, proceso muuy lento y fastidioso) para que el acabado fuera perrísimo, (quería que se viera como coche último modelo) compré un juego de cuerdas (de las Selene, chafísimas, pero baratísimas), una maquinaria nueva que al querer ponerla le quedó grande (por qué no hice caso y saqué medidas antes?), por lo que tuve que malbaratarla para conseguir otra más chafa aún (snif!)
A lo mejor hay uno o dos de mis tres queridos lectores que no conocen las partes de una lira:

Imagínense! por supuesto que me imaginaba que con mi guitarra lista y mis ansias por aprender a tocarla me colocarían rápidamente en la cima:

Pos el caso es que después de dedicarle meses, meses!! a la restauración de la famosa lira que me prestó-regaló mi compa estaba ya a pocos días de darle su última pulida para poder usarla incluso de espejo para rasurarme (porque si, a los 18 años ya tenía una barbita incipiente)...
La guitarra desapareció.
Nunca supe que le pasó. Simplemente no estaba. Le pregunté a todo mundo por ella. Cuando la describía algunos se imaginaban a una frondosa mujer acinturadita y chaparra.
Fuckin' disappear. No la encontré nunca de los nuncas (siempre quise decir una pendejada como esta). Incluso pensé en que algún primo se la había robado, o quizá el compi que me la prestó vino a recogerla. Ni mi mamá supo decirme razón. "No se mijo, te la has de haber llevado y olvidado por ahí"
Me había dejado.
Salí a las calles a buscarla. Llovía pero no me importaba. Extrañaba su cintura. La lluvia se confundía con mis lágrimas, veía su imagen reflejada en los charcos, distorsionada por las gotas...
... ok, exageré...
¡¡Pero es que si me tardé un buen tiempo en "arreglarla"!!! traté de conseguir otra por varios medios y con varios cuates, pero pues ya no era la misma insistencia, ya no tenía la misma ilusión.
Acabé tocando algo de guitarra, sí, pero aprendí poco... no me dedico a eso precisamente, Aunque estoy por comprar una y ya tengo "amarrado" a un buen guitarrero para que me enseñe (ei... si... a que hora?)
Como algunos de mis lectorcitos saben me dedico a darle de cachetadas a unas como éstas:

Y vaya que me ha ido bien!
El asunto es que platicando con mi mamá hace tiempo ya nos estábamos acordando de la vieja guitarra.
-Uy, mijo, la verdad es que estaba toda cucha esa guitarra!
-Si, verdad? pero pues según yo la dejé bien derechita y brillosita como nueva
-Jajaja, sii, pasabas horas arreglándola!
-Sí.
-Bien lo recuerdo...
-Ajá
-Esa guitarra... mijito, esa guitarra yo la regalé...
-.... eh? (inserte aquí efecto sonoro de telenovela)
-Si. La regalé porque no quería que te dedicaras a la música, siempre he pensado que los músicos se meten en mil problemas, vi que la tenías casi a punto y que estabas todo emocionado... y la regalé. Fue un arranque. Perdón.
-¿de verdad la regalaste? ni siquiera la vendiste o la escondiste?
-No, no... la regalé a un señor que pasó por aquí afuera.. perdóname mijo!
-No te preocupes! no te preocupes... si eso te dio tranquilidad pues estuvo bien. (¡Que poca maadree!)
-Pos ni tanta, ya ves como si te dedicaste a ser músico a fin de cuentas, y la verdad que me gusta! no era tan feo, ni tan peligroso como yo creía.
-Sí... (yo ya estaba como ausente)
-Quien iba a decir! músico a fin de cuentas!
-Ajá...
-Bueno, mijo, pues ya me sinceré, discúlpame por ese detallito, si?
-Claro, claro... no hay problema...
-Bueno...
-Bueno...
Por supuesto que no guardo rencor. Es más, creo a veces que ni siquiera es importante.
Pero si recuerdo esa guitarra, las horas que pasé reparándola, puliéndola y pintándola... las ganas que tenía de aprender a tocar... Las veces que recorrí sus curvas. Me las aprendí de memoria.
Músico a fin de cuentas, ¿no?
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Aventuras en el Ritmo,
Me acuerdo... Me acuerdo...
lunes, febrero 19, 2007
Receta de Cocina
Pues claro que se cocinar! regularmente les iré posteando algunas de mis mejores recetas de cocina, es decir, platillos gourmet para que apantallen a sus "puchurrumines" en una cena romántica, con un detalle que llegue al estómago, o simplemente para prepararse algo delicioso para disfrutar solo o acompañado.
La prueban y me dicen que tal... eh? aquí les voy a ir publicando poco a poco más recetas!
Todos los ingredientes son sencillos de encontrar (por lo menos en México) y el procedimiento no es complicado, así que ahí les va una sencillísima y rápida:
Se requiere:

una jarra para agua

una cuchara, de preferencia una que no esté en proyecto, como la de arriba, aparte de que no existe, si existiera se le tiraría todo entre la rejita.
una como esta servirá:

Dos vasos de agua,

uno con agua hirviendo (manéjese con cuidado, prevengamos accidentes)
y otro

con agua fría, helada de preferencia.
Se mezclan los dos vasos dentro de la jarra, se revuelven con la cuchara durante 10 segundos y si todo marcha bien tendremos media jarra de auténtica agua tibia. Se puede servir en uno de los dos vasos que se emplearon (no es necesario lavarlo previamente) y se sirve.
Rinde dos porciones iguales.
La prueban y me dicen que tal... eh? aquí les voy a ir publicando poco a poco más recetas!
Todos los ingredientes son sencillos de encontrar (por lo menos en México) y el procedimiento no es complicado, así que ahí les va una sencillísima y rápida:
Se requiere:

una jarra para agua
una cuchara, de preferencia una que no esté en proyecto, como la de arriba, aparte de que no existe, si existiera se le tiraría todo entre la rejita.
una como esta servirá:
Dos vasos de agua,

uno con agua hirviendo (manéjese con cuidado, prevengamos accidentes)
y otro

con agua fría, helada de preferencia.
Se mezclan los dos vasos dentro de la jarra, se revuelven con la cuchara durante 10 segundos y si todo marcha bien tendremos media jarra de auténtica agua tibia. Se puede servir en uno de los dos vasos que se emplearon (no es necesario lavarlo previamente) y se sirve.
Rinde dos porciones iguales.
jueves, febrero 15, 2007
Aventuras en el Ritmo VII
Nueva Trova Cubana
La verdad es que ni fan soy de la trova, y la culpa la tienen muchos troveros... me da hueva la pose y la actitud de muchos güeyes que se adentran en este territorio. Muchos desdeñan cualquier otro tipo de música y le hacen fuchi arrugando la nariz y adoptando una expresión de horror cuando quedan expuestos a ella.
A esta actitud agréguenle los innumerables choros intelectualoides y eternas conversaciones de hippie de café, donde critican a los gobiernos, al imperialismo, a la represión de las ideas, bla bla bla... De hecho me he fijado que muchos de los intelectualillos pseudo-escritores-novelistas-aun-no-descubiertos están cortados por la misma tijera. Alegan hasta el cansancio y tratan de representar una imagen de "contestatarios", "rebeldes", "guerrilleros" y de mostrar a todo el mundo que son diferentes... pero a fin de cuentas son iguales. Igual y al escribir esto muestro mi ignorancia en el asunto, igual y son razones bastante absurdas, pero son válidas para mí, por lo menos.
Bueno, el caso es que el fin de semana pasado acompañé a un compa de aquí de Pueblo Quieto a tocar en un bar del mero centro algunas piezas de este tipo de música. Me aventé un quesito, un hueso, como se dice en el argot de los músicos.
Aquí la cosa cambió radicalmente porque me sentí un analfabeta, un perfecto ignorante del género, de esta corriente y lejos de enojarme o desesperarme, me interesó aprender más.
Para empezar, de todo el repertorio que tocamos esa noche sólo reconocí tres o cuatro canciones, jajaja... a saber: Ojalá (Silvio Rodríguez) una de Pablo Milanés (no, no la de El Breve Espacio en Que No estás, otra) una que pidió uno de estos intelectualillos chafitas de Fernando Delgadillo (puajjj! yo estaba esperando que luego pidiera algo de Nicho Hinojosa) una de Fito Páez, y ya no recuerdo que más.
La experiencia, como sea, fue chida.
Antonio Parga es un compa que tiene ya un buen rato de hacer música dentro del movimiento de trova. Me invitó a acompañarlo "cajoneando" con un cajón peruano que no era peruano y con "brujería" (efectos sonoros con shakers, campanas, panderos, etc) durante poco más de hora y media en un bar. Entre canción y canción platicaba con el público, hacía bromas y seguía cantando y tocando. Me decía antes de empezar alguna rola el ritmo que había que tocar, y yo ponía atención a la estructura y las improvisaciones, pausas, matices. Un hueso, pues.
Aparte, me explicó un poco acerca de la rolita "Ojalá" de Silvio Rodríguez:
Ojalá que las hojas
no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas
convertir en cristal
ojalá que la lluvia
deje de ser milagro
que baja por tu cuerpo
ojalá que la luna pueda salir sin ti
ojalá que la tierra no te bese los pasos
ojalá se te acabe la mirada constante
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto
una luz cegadora
un disparo de nieve,
ojalá por lo menos
que me lleve la muerte
para no verte tanto,
para no verte siempre
en todos los segundos
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá que la aurora no de gritos que caigan en mi espalda
ojalá que tu nombre se le olvide a esta voz
ojalá las paredes no retengan tu ruido
de camino cansado
ojalá que el deseo se vaya tras de ti
a tu viejo gobierno de difuntos y flores
ojalá se te acabe la mirada constante
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto
una luz cegadora
un disparo de nieve
ojalá por lo menos
que me lleve la muerte
para no verte tanto
para no verte siempre
en todos los segundos
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá pase algo que te borre de pronto
una luz cegadora
un disparo de nieve
ojalá por lo menos
que me lleve la muerte
para no verte tanto
para no verte siempre
en todos los segundos
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Si bien algunas letras son dedicadas al sentimiento del amor, otras provienen del odio o de sentimientos opuestos, pero no había imaginado antes que esta rolita no está dedicada a una mujer, que sería lo más obvio. "Hay que saber decir las cosas" me dijo Toño cuando me aclaró que está dedicada con cariñito a los gringos, haciendo alusión sobre todo a su inclinación bélica y a su consumo de drogas. Ya saben, con ese particular cariño que le tienen los cubanos al imperio.
Creo que la rolita trascendió para mí por este hecho. Sigue vigente la letra, la musicalización y el ensamble con que fue hecha, pero sobre todo, sigue vigente gracias a la estúpida actitud gringa. Me quedé pensando en cuántos agravios le ha generado Estados Unidos a Cuba, para que alguien que se dedica a las canciones le diga "Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones" y desee incluso estar muerto con tal de no volver a saber más de el objeto de composición.

No creo volverme fan de la nueva trova, pero siempre he creído que cada género musical que trasciende y se proyecta continuamente adaptándose, regenerándose e implantándose sin rendirse ante lo fácil, lo estrictamente comercial y las propuestas balines o de plástico (léase pendejaditas como RBD y en general los productos chafitas de Televisa y TV Azteca, por decir unos grandes ejemplos) es porque, como dice Toño Parga, saben decir las cosas.
La verdad es que ni fan soy de la trova, y la culpa la tienen muchos troveros... me da hueva la pose y la actitud de muchos güeyes que se adentran en este territorio. Muchos desdeñan cualquier otro tipo de música y le hacen fuchi arrugando la nariz y adoptando una expresión de horror cuando quedan expuestos a ella.
A esta actitud agréguenle los innumerables choros intelectualoides y eternas conversaciones de hippie de café, donde critican a los gobiernos, al imperialismo, a la represión de las ideas, bla bla bla... De hecho me he fijado que muchos de los intelectualillos pseudo-escritores-novelistas-aun-no-descubiertos están cortados por la misma tijera. Alegan hasta el cansancio y tratan de representar una imagen de "contestatarios", "rebeldes", "guerrilleros" y de mostrar a todo el mundo que son diferentes... pero a fin de cuentas son iguales. Igual y al escribir esto muestro mi ignorancia en el asunto, igual y son razones bastante absurdas, pero son válidas para mí, por lo menos.
Bueno, el caso es que el fin de semana pasado acompañé a un compa de aquí de Pueblo Quieto a tocar en un bar del mero centro algunas piezas de este tipo de música. Me aventé un quesito, un hueso, como se dice en el argot de los músicos.
Aquí la cosa cambió radicalmente porque me sentí un analfabeta, un perfecto ignorante del género, de esta corriente y lejos de enojarme o desesperarme, me interesó aprender más.
Para empezar, de todo el repertorio que tocamos esa noche sólo reconocí tres o cuatro canciones, jajaja... a saber: Ojalá (Silvio Rodríguez) una de Pablo Milanés (no, no la de El Breve Espacio en Que No estás, otra) una que pidió uno de estos intelectualillos chafitas de Fernando Delgadillo (puajjj! yo estaba esperando que luego pidiera algo de Nicho Hinojosa) una de Fito Páez, y ya no recuerdo que más.
La experiencia, como sea, fue chida.
Antonio Parga es un compa que tiene ya un buen rato de hacer música dentro del movimiento de trova. Me invitó a acompañarlo "cajoneando" con un cajón peruano que no era peruano y con "brujería" (efectos sonoros con shakers, campanas, panderos, etc) durante poco más de hora y media en un bar. Entre canción y canción platicaba con el público, hacía bromas y seguía cantando y tocando. Me decía antes de empezar alguna rola el ritmo que había que tocar, y yo ponía atención a la estructura y las improvisaciones, pausas, matices. Un hueso, pues.
Aparte, me explicó un poco acerca de la rolita "Ojalá" de Silvio Rodríguez:
Ojalá que las hojas
no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas
convertir en cristal
ojalá que la lluvia
deje de ser milagro
que baja por tu cuerpo
ojalá que la luna pueda salir sin ti
ojalá que la tierra no te bese los pasos
ojalá se te acabe la mirada constante
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto
una luz cegadora
un disparo de nieve,
ojalá por lo menos
que me lleve la muerte
para no verte tanto,
para no verte siempre
en todos los segundos
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá que la aurora no de gritos que caigan en mi espalda
ojalá que tu nombre se le olvide a esta voz
ojalá las paredes no retengan tu ruido
de camino cansado
ojalá que el deseo se vaya tras de ti
a tu viejo gobierno de difuntos y flores
ojalá se te acabe la mirada constante
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto
una luz cegadora
un disparo de nieve
ojalá por lo menos
que me lleve la muerte
para no verte tanto
para no verte siempre
en todos los segundos
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá pase algo que te borre de pronto
una luz cegadora
un disparo de nieve
ojalá por lo menos
que me lleve la muerte
para no verte tanto
para no verte siempre
en todos los segundos
en todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Si bien algunas letras son dedicadas al sentimiento del amor, otras provienen del odio o de sentimientos opuestos, pero no había imaginado antes que esta rolita no está dedicada a una mujer, que sería lo más obvio. "Hay que saber decir las cosas" me dijo Toño cuando me aclaró que está dedicada con cariñito a los gringos, haciendo alusión sobre todo a su inclinación bélica y a su consumo de drogas. Ya saben, con ese particular cariño que le tienen los cubanos al imperio.
Creo que la rolita trascendió para mí por este hecho. Sigue vigente la letra, la musicalización y el ensamble con que fue hecha, pero sobre todo, sigue vigente gracias a la estúpida actitud gringa. Me quedé pensando en cuántos agravios le ha generado Estados Unidos a Cuba, para que alguien que se dedica a las canciones le diga "Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones" y desee incluso estar muerto con tal de no volver a saber más de el objeto de composición.

No creo volverme fan de la nueva trova, pero siempre he creído que cada género musical que trasciende y se proyecta continuamente adaptándose, regenerándose e implantándose sin rendirse ante lo fácil, lo estrictamente comercial y las propuestas balines o de plástico (léase pendejaditas como RBD y en general los productos chafitas de Televisa y TV Azteca, por decir unos grandes ejemplos) es porque, como dice Toño Parga, saben decir las cosas.
miércoles, febrero 14, 2007
lunes, febrero 12, 2007
Supehéroe
Bueno, de hecho sólo faltaba que alguien me lo confirmara, y yo que pensé que nadie más lo sabía (Aparte de Mary Jane, claro):
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martes, febrero 06, 2007
Polleros Inocentes

(Imagen tomada del sitio de La Jornada)
"... uno a uno fueron cayendo bajo el insoportable sol..."
"... golpeaban las puertas de la caja del camión para llamar la atención..."
"... violaron a la muchacha enfrente de su hijo..."
"... los abandonó el pollero en pleno desierto..."
"... por más que intentó llegar a la orilla se hundió en el río..."
"... se guían por las luces en la noche..."
"... algunos lo han intentado más de 10 veces..."
Acabo de ver en las noticias el asunto de que en EU pidieron la extradición de un pollero que creo se llama Octavio Torres o algo así, es de Cárdenas, S.L.P. pueblo famoso por ser gran exportador de mano de obra barata para los gringos...
Un pollero es para muchos la imagen de la esperanza de progreso, una luz, una posibilidad de salir de la jodidez, de evitar que las hijas de la casa se prostituyan, de salvar la casa, y la venta de los bienes como la estufa, la tele, o hasta una cama.
Un pollero es, para el que sueña con irse a Estados Unidos, la llave, la clave de todo, y hay mucha gente que pasa gran parte de su vida ahorrando el dinero o trabajando para pagarle por sus servicios de "transporte" e introducción a EU. Incluso hay quienes le pagan en especie o con cuerpomático.
El pollero, pues, salva la vida de muchas familias. Contactar con uno y conseguir que lo lleve del otro lado, con los güeritos, para conseguir dólares es la razón de ser para muchas familias del campo y hasta de la ciudad.
Por otro lado, un pollero, es un infeliz hijo de perra.
Uno que se aprovecha de los demás y le saca miles de pesos a familias que no tienen ni para comer, todo con la promesa de un futuro mejor para los hijos. Progreso. Alguien que casi seguramente te cobrará más de 20 o 30 mil pesos por mandarte directito al infierno, a las balas de los Minute Man, a ahogarte en un río lejos de tu tierra o a morir de asfixia dentro de una caja de trailer junto con otros 50 desesperados por el hambre...
El asunto es que los familiares de este señor Octavio e incluso la presidencia municipal han manifestado su apoyo a este tipo que se dedica a lucrar con personas, a ilusionarlos para luego matarlos o abandonarlos a su suerte de la manera más cobarde posible. Encontraron que en EU no se puede acusar a alguien dos veces por el mismo ilícito.
Lo que me encabrona es que toda esta bola de tarados aleguen eso. O sea "ya detuvieron a mi esposo una vez hace tiempo, por andar traficando con personas, ya no se puede de nuevo" o peor aún "exigimos que se respete la ley (obvio, la ley gringa) y que nos devuelvan a Octavio, pues no se vale lo que le quieren hacer". ¿¿¿????
Hasta los escuincles hijos de este güey dicen plenamente convencidos "yo quiero que regresen a mi papá porque con esta ya son dos veces"... Chale.
Como si ya no se pudiera discutir acerca de si está bien o mal enviar gente a la muerte. Eso ya no se juzga como un crimen, si ya es la segunda vez pues entonces lo injusto es que te quieran dar fresco bote. No puede ser que hasta el pendejín que tienen por alcalde en Cárdenas, S.L.P. manifieste su apoyo a la familia y a este criminal. No le deseo ningún mal, pero ojalá que lo procesen y que sirva de ejemplo para otros infelices que se dedican a ello.
Qué...? ya lo malo no es "tan malo"???
Raro el post, lo sé. Pero neta si me encabrona que pasen esas cosas.
miércoles, enero 31, 2007
Ouch!
...
jueves, enero 25, 2007
Con Ustedes... Maqueto.

Antes de teclear nada, permítanme mis queridos tres lectores aclarar algo: Prefiero los perros... sí esos seres que la verdad son medio tarados, pero nobles, nobles y desinteresados. Como Joaquín.
Los gatos no me gustan. Me parecen bichos raros, indomables, snobs, furtivos. Son seres extraños... muy extraños, incluso los he llegado a considerar aciagos. Debajo explico mis razones:
1.- Son una bola de pelo. ¡Siempre sueltan un chingo de pelo!
2.- Son -casi todos- huraños. Por no decir mamones. Como fresas.
3.- Depende del humor que anden es como tratan a los humanos.
4.- No dependen de uno como los perros. Son autosuficientes.
5.- Son huevones. Todos.
6.- Son harto huevones. Otra vez todos.
7.- Son sádicos con otros animales. Por ejemplo las ratitas y los pajaritos, snif.
8.- Son crueles.
9.- Son egoístas y gandallas.
10.- Son encimosos, y aparte,
11.- son inoportunos, quieren apapachos cuando no es el caso.
12.- Cuando ronronean hacen un escándalo.
13.- Son estorbosos. Se adueñan del lugar que se les antoja. Se atraviesan entre los pies.
Mejor les explico con fotos algunas de estas actitudes y otras que son parte de lo que me hace ver a los gatos (en general) como bichos, no como mascotas. Bichos raros.
Chequen a "Maqueto" y díganme si no:

aquí se agandalló la impresora... se acostaba sobre ella gran parte del día y teníamos que pedirle permiso para imprimir cualquier cosa. Sobra decir que a veces realmente lo incomodábamos bastante, pero siempre terminaba por perdonarnos. Snif.

No ma...! neta no bromeo, chequen el grado de huevonería de este bicho!
Aparte, cuando digo que se sentía el dueño de la oficina es la pura verdad. Se la pasaba vigilando que todo funcionara bien:



-Oye! aguas güey que te están vigilando!
-Ehh?
-Shhh... (el gato te está viendo)
-Ay cabrón! (inserte aquí musiquita estridente y ruiditos tipo "cuiii, cuiii, cuiiiiiiiii) cuánto tiempo lleva ahí?
-Shhh... no hagas olas...!
Su vigilancia era imbatible. Imagínense un bicho que duerme a destiempos, para luego observarte fijamente durante horas... sin decir ni pío (pos como??? si es un gato???). Realmente llegué a creer que el dueño del changarro... Imagínense, El güey gato nomás echado todo el día, si le da hambre pos traga de su platito de croquetas, si tiene sed, pos bebe agua, si le da sueño pos se echa un coyotito... Si sonaba el teléfono pos no contestaba, (ya dije que nomás era un gato, y patrón, no secre) Rondaba por toda la oficina atento a lo que hacemos. Eso lo hace un patrón nomás, que no?
Como sea, me llevé bien con el la mayor parte del tiempo. Como la mayoría de los gatos, este güey tenía ciertas... ajem... manías raras.
Me explico:

(chale... al gato le gustaba horrores meterse en cajas...)

(...en bolsas...)

(...más cajas, de cualquier forma o tamaño...)

(para que vean que NO exagero... ¿QUE CLASE DE BICHO SE DUERME EN UNA BOLSA DEL SUPER???)

(No le gustaba la chela... le gustó LA CAJA donde venían las chelas)
En fin, una cosa si he de reconocerle a este animalito, carácter tenía, y mucho. A veces jugaba conmigo, agarraba yo un papel arrugado y se lo escondía para que lo acechara como si fuera una presa y el un gran cazador, otras le tiraba de manotazos y el respondía con amabilidad... hasta que de pronto se le ocurría sacar sus garritas y me lastimaba.
-No mames inche maqueto! garritas no, ue!!!
Y el güey nomás se me quedaba viendo como diciendo "Chale, che gato marica"
Mis compas de la oficina pensaban que lo odiaba. No era así. Es más sencillo que eso. Los gatos me causan alergia, y aparte son muuuy especialitos como para que los soporte. Es sólo eso.
Maqueto llegó de la calle, lo recogieron flaco, hambriento y todo magullado por ser un gato callejero. Imagino que las andanzas nocturnas del bicho lo tenían así de fregado. Como sea se acopló muy bien a mi oficina, yo no lo pelaba mucho, pero mis amigos lo bañaron, lo alimentaron y lo vacunaron contra todo. Incluso contra la leucemia felina. Se convirtió en un hijito más de todos. Uno que me hacía pasar algunos momentos incómodos, pero en varias ocasiones me hizo compañía mientras me desvelé trabajando hasta tarde. Creo que una o dos veces incluso lo cargué y lo dejé que ronroneara en mis piernas. Supongo que terminé por acostumbrarme.
Llegó cuando estaba pequeño, y estuvo aquí con nosotros un par de años (o tres, no recuerdo bien), seguía saliéndose por las noches. Seguro se iba a buscar gatas, porque regresaba todo desvelado a dormir toda la mañana, jojojo.
La gente de esta plaza lo conocía bien, porque se metía a todos los locales y negocios. Algunos le decían "pinto", "micifús"(apodo muy original, nooo?), y quien sabe cuántos nombres más. Pero todos lo apapachaban y le daban su agua y su alimento. Creo que pasó de ser el dueño de este negocio a ser propietario de la plaza entera y no ha de haber sido tan mal gato, porque nos daba chance de seguir trabajando a gusto aquí.
La vacuna que le pusieron contra la leucemia irónicamente disparó esa enfermedad latente en él. Bajó de peso rápidamente y empezó a dormir todo el día. Se quedaba muy quieto, yo pensé que se había vuelto más dormilón que de costumbre. Nada más. Pero si reconozco que ya no comía como antes.
Mis amigos se dieron cuenta de que no era normal y hasta análisis se le hicieron, ahí apareció positivo a leucemia felina. Incluso hubo un cuate nuestro que se comprometió a patrocinarle un tratamiento, neta.
Maqueto dejó de ronronear el 19 de diciembre del año pasado.
Ese día todavía se paseó por aquí durante la mañana y hay quienes dicen que, viéndolo en retrospectiva, pareciera que se despidió antes de irse a su rincón alfombrado a dormir otra siesta. No despertó. Pero estoy seguro que fue durante su sueño.
Chale, Maqueto... buen viaje bicho, descansa y ojalá que donde estés no exista ni la pinche leucemia felina ni ninguna de esas enfermedades.
Creo que es todo lo que tengo que decir por ahora de ese gato.
martes, enero 23, 2007
Cuentito Curioso
Empezó a marcar desde su celular. Una sonrisa cubrió su cara cuando antes de terminar de teclear éste empezó a sonar. Conocía el timbre. Lo conocía bien.
Era ella. Siempre ella.
Dejó que timbrara una y otra vez, mientras veía con cierta curiosidad el nombre que había asignado en su teléfono. Al final, y antes de que colgara lo contestó. Esta vez él la imitó a ella:
- ¿Bueenii?
- jajaja... ¡nooo! ¡no contestes así!
Siempre la hacía reír, de una u otra forma conseguía escuchar esa risa. Franca. Abierta. Sincera. De esas risas que no se contienen, ni se disimulan porque no hace falta hacerlo.
- ¿Por qué no? ¡así contestas tú!
- jajaja... mmm... ¡mejor ven!
- ¿quieres que vaya? ¿ahorita mismo?
Ella dejó de reír. Se quedó callada unos instantes. De alguna manera él supo que lo anhelaba. Lo supo de pronto. La seguridad de esa idea llegó así nomás. Sin avisar. Siempre pasaba. Curioso, pero así era.
De pronto le pareció que hacía siglos que no la veía ni escuchaba su voz. Eso le hizo reconocer que la extrañaba.
Mucho.
- Sí... ven... ¡Ven y dame un beso!
- Voy para allá.
- Ok. No se te olvide...
Colgó.
FIN.
Era ella. Siempre ella.
Dejó que timbrara una y otra vez, mientras veía con cierta curiosidad el nombre que había asignado en su teléfono. Al final, y antes de que colgara lo contestó. Esta vez él la imitó a ella:
- ¿Bueenii?
- jajaja... ¡nooo! ¡no contestes así!
Siempre la hacía reír, de una u otra forma conseguía escuchar esa risa. Franca. Abierta. Sincera. De esas risas que no se contienen, ni se disimulan porque no hace falta hacerlo.
- ¿Por qué no? ¡así contestas tú!
- jajaja... mmm... ¡mejor ven!
- ¿quieres que vaya? ¿ahorita mismo?
Ella dejó de reír. Se quedó callada unos instantes. De alguna manera él supo que lo anhelaba. Lo supo de pronto. La seguridad de esa idea llegó así nomás. Sin avisar. Siempre pasaba. Curioso, pero así era.
De pronto le pareció que hacía siglos que no la veía ni escuchaba su voz. Eso le hizo reconocer que la extrañaba.
Mucho.
- Sí... ven... ¡Ven y dame un beso!
- Voy para allá.
- Ok. No se te olvide...
Colgó.
FIN.
jueves, enero 18, 2007
Aventuras en el Ritmo VI
Después de haber formado hace más de 10 años con unos compas una banda de Rock Pop Latino y de haber andado para aquí y para allá (giras a varias partes de la República y contrataciones en otras ciudades aparte de PuebloQuieto) durante algunos años, algo pasó de pronto, aunque ya se veía venir... el grupo se desintegró... y es que llega el momento en que o te cansas de cierto rol, o te aburres de algunas cosas que suceden dentro de una rutina de grupo:
O te aburres de tocar ciertos temas, o de sacar otros que no te laten.
Te sientes estático, harto de tocar en el mismo lugar (bar, por ejemplo) para el mismo público. Los mismos pedotes, las mismas viejas, el mismo patrón y los mismos meseros (aaarrrgghhh)
O te fastidias de tu posición en la banda.
O te bronqueas con algún otro güey del grupo.
O te ofrecen otro trabajo mejor pagado y diferente.
O decides que estás harto de dedicarte a las desveladas, cigarro, alcohol, fama y fans (ja-ja-ja, algún día tenía que decirlo!)
Y por esas o muchas otras razones válidas en ese momento, pero estúpidas a veces si se les ve con detenimiento, si las ve uno desde otra perspectiva, es que decide uno decir cosas como estas:
- Ya no me late igual, me quiero dedicar a otra onda. Esto no es lo mío. Lo mío es(___escriba aquí su género musical favorito_____)
- Pos es que aquí no paso de perico-perro
- Pos es que fulanito me tiene hasta la madre con sus necedades y así no jalo
- Pos es que me andan correteando los(___escriba aquí el nombre de otra banda-orquesta-conjunto-lo que sea, haciéndolo genérico o plural al final.
Ejemplo: para la orquesta Abraxas ----- "Los Abraxos", para la banda Tentación escriba "Los Tentaciones"___) para que toque con ellos, y me insisten mucho. Van a pagarme el doble
- Pos es que la música como que ya no, además es mucha friega! además yo siempre he sido...... (inserte en este campo cualquier otra profesión u oficio más respetable (si es que existe) que la de musiquete)
Y entonces anuncias tu salida. Con carácter de urgente, aunque estés dispuesto a "cumplir los compromisos hechos"...
Y entonces, si no hay contrato o compromiso legal los demás del grupo, o el director o el caimán* alegan y responden varias cosas, aunque todas se pueden resumir en algo así como "Por mi (nosotros) no hay problema, es decir, si vas a progresar, a ser mejor y a rendir frutos pues adelante, no te detenemos"
Peeeero... (chin, siempre hay uno) aquí inicia la onda de "revisar" como llegaste a la banda que hoy dejas, con que contribuiste en inversión(si es que lo hiciste) y que obtuviste en beneficio. Con que te vas y que dejas. Entonces se dan situaciones tipo "Shale, ese micro yo lo pagué, sniff!... pero no hay bronca, quédatelo, pero si me llevo mis hi-hats** y mi crash*** y mi procesador, ue" Y pues en la mayoría de los casos se llega a algún buen arreglo, aunque casi siempre surgen después comentarios tipo "Uy de aquí sacó un montón de cosas, la neta es que le fue bien... que no se queje" o "Mmmta, me quitaron varias cosas, por suerte pude sacar esto y esto, pero también ya se las querían quedar, ches aprovechados!"
y empieza el éxodo... Si ya tenías un ofrecimiento que te latía pues la cosa no es tan complicada. Desde que llegas te encuentras a algunos amigos que te reciben con una palmadita en la espalda mientras te dicen cosas como "Chido! bienvenido maestro!"(ja-ja-ja) "Orale! que bueno! ya dejaste de perder el tiempo allá!"... los que no te conocen o tu no conoces, sólo te saludan y son los primeros en hacer un inventario mudo del equipo que llevas a cuestas, marcas, calidades, modelos, precios, apariencia y cuidado de tus cosas, de tus instrumentos.
No falta el güey que ve detenidamente el instrumento que lleves cargando (guitarra, tambores, teclados, etc) y dice "Ah, si... como ese tenía uno Menganito, de Equis Grupo, pero el del era rojo/verde/plateado/más nuevo/más completo, etc y estaba de poca, porque es muy cuidadoso con sus cosas... no son éstas?" o "Mmmm... una vez me ofrecieron uno como estos, pero como que se me hizo muy caro para lo que es... que tal salen?" para luego salir con un "Me dejas verlo/sonarlo/tocarlo/cargarlo???" que evidencia que es puro cuento que habían visto o tenido uno parecido o igual, pero los dejas ser, porque sabes que es importante que conozcan las cosas en directo y no sólo a través de cataloguitos descontinuados.
La mayor parte de los grupos tienen asignados días y horas de ensayo que rara vez se modifican, así que pronto ya es una costumbre separar esas fechas y horarios en la semana, además de anotar los compromisos que hay que cumplir.
Pronto estás inmerso en una rutina de ensayos, toquines y más ensayos... en mi caso particular no tengo problema con eso y con mis demás actividades, siempre busco combinarlas y generalmente lo logro, peeeero si no sucede esto, hay que decirlo, surge algo que ya escribí arriba, al principio de este post:
O te aburres de tocar ciertos temas, o de sacar otros que no te laten.
Te sientes estático, harto de tocar en el mismo lugar (bar, por ejemplo) para el mismo público. Los mismos pedotes, las mismas viejas, el mismo patrón y los mismos meseros (aaarrrgghhh)
O te fastidias de tu posición en la banda.
O te bronqueas con algún otro güey del grupo.
O te ofrecen otro trabajo mejor pagado y diferente.
O decides que estás harto de dedicarte a las desveladas, cigarro, alcohol, fama y fans (ja-ja-ja, algún día tenía que decirlo!)
Así que inmerso en este déjavú empiezas a voltear hacia otros lados, a frecuentar viejos amigos, a "aparecerte" por ciertos lugares o simplemente a soltar el buscapiés de que "igual y te sales de tocar con los Fulanitos para buscar en otro lado... Por lo menos aquí en PuebloQuieto funciona (y funciona muy bien) y no tardas en toparte a alguien conocido que te saluda y te pregunta "Y ahora... con quien andas?" (como si fuera tu pareja)
-Ando con Perenganito, estamos en el Bar equis...
-Ah, pos si... ¿ya sabes que andamos reestructurando la banda?, y pues igual (nótese un aire de indiferencia hacia uno) y si tienes chance y te interesa, pues ve a un ensayo... ¿cómo ves?
-Pues... puede ser... igual (devolviendo el gesto de indiferencia) y ahí les caigo... ¿qué día?
Y el ciclo comienza de nuevo.
* dueño del grupo o de la banda. Patrón.
**platillos de contratiempo en una batería (los que suben y bajan cuando los pisas, pues)
*** platillo de remate con un efecto específico.
O te aburres de tocar ciertos temas, o de sacar otros que no te laten.
Te sientes estático, harto de tocar en el mismo lugar (bar, por ejemplo) para el mismo público. Los mismos pedotes, las mismas viejas, el mismo patrón y los mismos meseros (aaarrrgghhh)
O te fastidias de tu posición en la banda.
O te bronqueas con algún otro güey del grupo.
O te ofrecen otro trabajo mejor pagado y diferente.
O decides que estás harto de dedicarte a las desveladas, cigarro, alcohol, fama y fans (ja-ja-ja, algún día tenía que decirlo!)
Y por esas o muchas otras razones válidas en ese momento, pero estúpidas a veces si se les ve con detenimiento, si las ve uno desde otra perspectiva, es que decide uno decir cosas como estas:
- Ya no me late igual, me quiero dedicar a otra onda. Esto no es lo mío. Lo mío es(___escriba aquí su género musical favorito_____)
- Pos es que aquí no paso de perico-perro
- Pos es que fulanito me tiene hasta la madre con sus necedades y así no jalo
- Pos es que me andan correteando los(___escriba aquí el nombre de otra banda-orquesta-conjunto-lo que sea, haciéndolo genérico o plural al final.
Ejemplo: para la orquesta Abraxas ----- "Los Abraxos", para la banda Tentación escriba "Los Tentaciones"___) para que toque con ellos, y me insisten mucho. Van a pagarme el doble
- Pos es que la música como que ya no, además es mucha friega! además yo siempre he sido...... (inserte en este campo cualquier otra profesión u oficio más respetable (si es que existe) que la de musiquete)
Y entonces anuncias tu salida. Con carácter de urgente, aunque estés dispuesto a "cumplir los compromisos hechos"...
Y entonces, si no hay contrato o compromiso legal los demás del grupo, o el director o el caimán* alegan y responden varias cosas, aunque todas se pueden resumir en algo así como "Por mi (nosotros) no hay problema, es decir, si vas a progresar, a ser mejor y a rendir frutos pues adelante, no te detenemos"
Peeeero... (chin, siempre hay uno) aquí inicia la onda de "revisar" como llegaste a la banda que hoy dejas, con que contribuiste en inversión(si es que lo hiciste) y que obtuviste en beneficio. Con que te vas y que dejas. Entonces se dan situaciones tipo "Shale, ese micro yo lo pagué, sniff!... pero no hay bronca, quédatelo, pero si me llevo mis hi-hats** y mi crash*** y mi procesador, ue" Y pues en la mayoría de los casos se llega a algún buen arreglo, aunque casi siempre surgen después comentarios tipo "Uy de aquí sacó un montón de cosas, la neta es que le fue bien... que no se queje" o "Mmmta, me quitaron varias cosas, por suerte pude sacar esto y esto, pero también ya se las querían quedar, ches aprovechados!"
y empieza el éxodo... Si ya tenías un ofrecimiento que te latía pues la cosa no es tan complicada. Desde que llegas te encuentras a algunos amigos que te reciben con una palmadita en la espalda mientras te dicen cosas como "Chido! bienvenido maestro!"(ja-ja-ja) "Orale! que bueno! ya dejaste de perder el tiempo allá!"... los que no te conocen o tu no conoces, sólo te saludan y son los primeros en hacer un inventario mudo del equipo que llevas a cuestas, marcas, calidades, modelos, precios, apariencia y cuidado de tus cosas, de tus instrumentos.
No falta el güey que ve detenidamente el instrumento que lleves cargando (guitarra, tambores, teclados, etc) y dice "Ah, si... como ese tenía uno Menganito, de Equis Grupo, pero el del era rojo/verde/plateado/más nuevo/más completo, etc y estaba de poca, porque es muy cuidadoso con sus cosas... no son éstas?" o "Mmmm... una vez me ofrecieron uno como estos, pero como que se me hizo muy caro para lo que es... que tal salen?" para luego salir con un "Me dejas verlo/sonarlo/tocarlo/cargarlo???" que evidencia que es puro cuento que habían visto o tenido uno parecido o igual, pero los dejas ser, porque sabes que es importante que conozcan las cosas en directo y no sólo a través de cataloguitos descontinuados.
La mayor parte de los grupos tienen asignados días y horas de ensayo que rara vez se modifican, así que pronto ya es una costumbre separar esas fechas y horarios en la semana, además de anotar los compromisos que hay que cumplir.
Pronto estás inmerso en una rutina de ensayos, toquines y más ensayos... en mi caso particular no tengo problema con eso y con mis demás actividades, siempre busco combinarlas y generalmente lo logro, peeeero si no sucede esto, hay que decirlo, surge algo que ya escribí arriba, al principio de este post:
O te aburres de tocar ciertos temas, o de sacar otros que no te laten.
Te sientes estático, harto de tocar en el mismo lugar (bar, por ejemplo) para el mismo público. Los mismos pedotes, las mismas viejas, el mismo patrón y los mismos meseros (aaarrrgghhh)
O te fastidias de tu posición en la banda.
O te bronqueas con algún otro güey del grupo.
O te ofrecen otro trabajo mejor pagado y diferente.
O decides que estás harto de dedicarte a las desveladas, cigarro, alcohol, fama y fans (ja-ja-ja, algún día tenía que decirlo!)
Así que inmerso en este déjavú empiezas a voltear hacia otros lados, a frecuentar viejos amigos, a "aparecerte" por ciertos lugares o simplemente a soltar el buscapiés de que "igual y te sales de tocar con los Fulanitos para buscar en otro lado... Por lo menos aquí en PuebloQuieto funciona (y funciona muy bien) y no tardas en toparte a alguien conocido que te saluda y te pregunta "Y ahora... con quien andas?" (como si fuera tu pareja)
-Ando con Perenganito, estamos en el Bar equis...
-Ah, pos si... ¿ya sabes que andamos reestructurando la banda?, y pues igual (nótese un aire de indiferencia hacia uno) y si tienes chance y te interesa, pues ve a un ensayo... ¿cómo ves?
-Pues... puede ser... igual (devolviendo el gesto de indiferencia) y ahí les caigo... ¿qué día?
Y el ciclo comienza de nuevo.
* dueño del grupo o de la banda. Patrón.
**platillos de contratiempo en una batería (los que suben y bajan cuando los pisas, pues)
*** platillo de remate con un efecto específico.
lunes, enero 15, 2007
miércoles, enero 10, 2007
No Soy Valentín Elizalde!
A raíz de los pasados hechos del fin del año anterior y en una conversación con Pablo (un güey que siempre se burla de mis desgracias) he reflexionado bastante acerca de lo que me pasó.
Verán, el asunto fue más o menos así:
Pablo dice: Chale, wy, estuve pensando
Sivoli dice: tu? eso si es novedad!
Pablo dice: en lo que te pasó
Pablo dice: como antes eras grupero... y todavía tienes la pinta...
Sivoli dice: ¿???
Pablo dice: no te habrán querido dar agüita como a Valentín Coladera? ya ves que está de moda dispararle a los macuarros, wy
Sivoli dice: jajajaja, no maa...
Pablo dice: puede ser wy! de hecho se sospecha que todo es obra de los de RBD que no te aceptan entre sus filas
Sivoli dice: jajaja
Pablo dice: oye wy y no te pasa ahora que ves gente muerta? y ondas de ese tipo
Sivoli dice: jajajaaa... yaaa cabrón!
Pablo dice: dicen que los que la libran como tu quedan bien madreados de la chompa wy jajaja
El asunto es que me acordé de mis tiempos de grupero, jajaja... estimados tres lectores, aquí les va la foto de mi temporada de "tachuela humana"

Dicen que "aquél que se toma demasiado en serio está condenado a que los demás se rían de él" Y la verdad es que ahora veo esas fotos y me causan mucha gracia, no sólo por la pose que requerían, sino por lo botana que es desarrollar un concepto populachero y metido en este rollo de música "popular".
De hecho me divertí bastante, aunque la neta, la neta... no era lo mío. Nunca estuve preparado para andar rancheando trepado en un camión y malpasándome mis sagrados alimentos por andar en pueblo en pueblo (algunos muy polvorientos) y peor tantito arriesgándome de verdad a que me tiraran un plomazo en medio de un baile.
Luego si me dan ganas me aviento una reseña de esos oscuros tiempos. Por ahora les dejo el resto de la conversación con Pablo:
Pablo dice: te dije wy
Sivoli dice: JAJAJA
Pablo dice: ya ves como si te pareces a ramon ayala
Sivoli: jajaja
Pablo dice: YA ANDAN MUY AVANZADAS LAS INVESTIGACIONES Y TODO ESTA ENTRE RBD Y JEANS
Sivoli dice: yo pensé que había sido kalimba, ue
Pablo dice: ESE KBRON TAMBIEN ESTA EN LA MIRA POR NEGRO
En fin...
Verán, el asunto fue más o menos así:
Pablo dice: Chale, wy, estuve pensando
Sivoli dice: tu? eso si es novedad!
Pablo dice: en lo que te pasó
Pablo dice: como antes eras grupero... y todavía tienes la pinta...
Sivoli dice: ¿???
Pablo dice: no te habrán querido dar agüita como a Valentín Coladera? ya ves que está de moda dispararle a los macuarros, wy
Sivoli dice: jajajaja, no maa...
Pablo dice: puede ser wy! de hecho se sospecha que todo es obra de los de RBD que no te aceptan entre sus filas
Sivoli dice: jajaja
Pablo dice: oye wy y no te pasa ahora que ves gente muerta? y ondas de ese tipo
Sivoli dice: jajajaaa... yaaa cabrón!
Pablo dice: dicen que los que la libran como tu quedan bien madreados de la chompa wy jajaja
El asunto es que me acordé de mis tiempos de grupero, jajaja... estimados tres lectores, aquí les va la foto de mi temporada de "tachuela humana"

Dicen que "aquél que se toma demasiado en serio está condenado a que los demás se rían de él" Y la verdad es que ahora veo esas fotos y me causan mucha gracia, no sólo por la pose que requerían, sino por lo botana que es desarrollar un concepto populachero y metido en este rollo de música "popular".
De hecho me divertí bastante, aunque la neta, la neta... no era lo mío. Nunca estuve preparado para andar rancheando trepado en un camión y malpasándome mis sagrados alimentos por andar en pueblo en pueblo (algunos muy polvorientos) y peor tantito arriesgándome de verdad a que me tiraran un plomazo en medio de un baile.
Luego si me dan ganas me aviento una reseña de esos oscuros tiempos. Por ahora les dejo el resto de la conversación con Pablo:
Pablo dice: te dije wy
Sivoli dice: JAJAJA
Pablo dice: ya ves como si te pareces a ramon ayala
Sivoli: jajaja
Pablo dice: YA ANDAN MUY AVANZADAS LAS INVESTIGACIONES Y TODO ESTA ENTRE RBD Y JEANS
Sivoli dice: yo pensé que había sido kalimba, ue
Pablo dice: ESE KBRON TAMBIEN ESTA EN LA MIRA POR NEGRO
En fin...
martes, enero 02, 2007
Fin de Año y Vida Nueva?
Pues no sé realmente y no me quiero poner filosófico, porque no me embona ser tan clavado en esos rollos... O aún no tanto...
Ahí les va.
Resulta que este fin de año estaba en casa de mi familia con mis hijos para pasar el fin de año, como cada año desde hace mucho. Conseguí algunos cohetes y me dio mucho gusto recibir a mis primos, tíos y tías. Se que los detalles familiares dan hueva, así que hasta ahí dejo eso.
Estábamos afuera, a las 12:20 aproximadamente, tronando cohetes. Encendí un cigarro. Bueno, varios. Para que mis hijos y mis sobrinos pudieran encender sus cohetes en él. Ya nos habíamos dado todos el abrazo y la fiesta marchaba como años anteriores, buen ambiente, familiares que no veía desde hace mucho y mis hijos felices de ver los fuegos artificiales. Me la estaba pasando bien. Todos estábamos bien. El año nuevo no es para mí más que una buena fiesta más familiar o más divertida que otras, es padre, pero pues año nuevo puede ser cada día, puede ser mañana o el siguiente mes.
En fin, es una buena época. Algunas cosas terminan otras inician. Algunas coinciden con la cuenta del gregoriano, otras no. Las fiestas y los abrazos si los valoro, los buenos deseos, la vibra chida también. Y este fin de año no iba a ser la excepción.
Me equivoqué. Bastante...
De pronto sentí un golpe en la cabeza, detrás de la oreja. Un golpe como nunca lo había sentido. ¿un tubazo? ¿alguien me estampó una piedra o ladrillo? El dolor era increíble. Las rodillas se me doblaron. El hombro derecho también empezó a doler. Mucho. Caí al piso. No perdí el conocimiento, pero casi. El dolor era insoportable, empecé a sangrar detrás de la oreja derecha... Ahora que lo veo escrito con palabras no me parece tanto y quisiera que existiera otra manera de explicarlo y que lo entendieran. Es un dolor físico que no había imaginado siquiera.

Hospital. Suturas. Curación del hombro derecho... Un miedo espantoso que me hizo llorar (principalmente por mis hijos, al recordar que estaban afuera conmigo) y un sentimiento de enojo, tristeza y sobre todo una impotencia que no había experimentado antes. ¿qué fué? ¿qué me había pasado? Cerca encontraron una lámina de fierro cuadrada de unos 5 x 6 cms, por lo que pensamos que había sido un petardo. Pero hubo detonaciones de esa intensidad cerca de nosotros...
Fue una Bala Perdida.
De esas que todos oímos nombrar, pero que difícilmente hemos experimentado o conocido de primera mano. Una bala que algún güey en medio de una peda de fin de año disparó porque andaba hasta la madre de alcohol, o por lucirse como machito delante de alguien, o por defenderse de alguien, o por andar feliz bailando con su jaina o simplemente porque es costumbre en su rancho y le dio su gana hacerlo. Porque podía, dirán algunos. Pues por eso.

Por la razón que sea, esa bala (9 mm por cierto, de uso exclusivo para el ejército es una pinche balota) salió de una matona que no vi, ni temí, ni espero nunca en mi vida ver.

(Igual y salió de un bebé como este de arriba)
El madrazo fue el más fuerte que he sentido, neta, en toda mi vida. Y el sentimiento fue peor. ¿O debo decir la mezcla de sentimientos? Eso.
Dolor, tristeza, impotencia, pena, miedo (uno muy grande), ira, temor, urgencia, alarma, agravio, coraje, vulnerabilidad.
Ahora, sin ponerme muy filosófico, sí me han dicho varias personas que de haber estado colocado unos 5 cms más para un lado pues el plomo me abre un boquete en el cráneo. Obvio, si he estado a 10 metros de ahí pues no me hace nada, pero... ¿y si estuviera ahí mi hijo? ¿mi sobrinita de 6 años? ¿mi mamá?
Otros dicen que no fue mala suerte, sino que fue buena, de las mejores. Que "no me tocaba". Puede ser. Otros más me han salido con la frase esa salva-situaciones-incomprensibles: "Las cosas pasan por algo".
Cualquiera que sea la situación, el asunto es que si sentí greña. Y gacho. Como nunca antes.
Repito, no es que me ponga muy filosófico, neta. Incluso mi primer sentimiento, impulso fue el de pensar "chale, ¡que poca madre! para cerrar el año con broche de oro" (una serie de sucesos medio pinches que han pasado) pero ahora pienso que me fue bien. Por lo menos puedo contarlo a mis amigos y a mis queridos tres lectores de este blog. Y aquí seguiremos. Un buen rato, por lo menos. Espero.
El próximo lunes tengo cita con el doc para que me retire los puntos de sutura y revise la herida de la cabeza y la del hombro. Fue un rozón a fin de cuentas. En las placas que me sacaron no aparecen esquirlas ni fragmentos. Mi familia se puso a revisar la banqueta donde me caí; y se encontraron ahí la bala que ven en la foto.
Otra oportunidad? tal vez. Una señal? no lo creía ayer mismo y aún hoy me resisto a creerlo. Pero debo reconocer que tampoco estoy preparado para la muerte, aunque cuente con seguros de vida y servicios funerarios. De hecho para lo que me siento preparado es para la vida. Y la vivo diario (según creo yo) como si este día fuera el último. Así soy. Que le vamos a hacer, pero sí pienso que hay de suertes a suertes y la mía tal vez si fue buena.
Muy buena.
Ahí les va.
Resulta que este fin de año estaba en casa de mi familia con mis hijos para pasar el fin de año, como cada año desde hace mucho. Conseguí algunos cohetes y me dio mucho gusto recibir a mis primos, tíos y tías. Se que los detalles familiares dan hueva, así que hasta ahí dejo eso.
Estábamos afuera, a las 12:20 aproximadamente, tronando cohetes. Encendí un cigarro. Bueno, varios. Para que mis hijos y mis sobrinos pudieran encender sus cohetes en él. Ya nos habíamos dado todos el abrazo y la fiesta marchaba como años anteriores, buen ambiente, familiares que no veía desde hace mucho y mis hijos felices de ver los fuegos artificiales. Me la estaba pasando bien. Todos estábamos bien. El año nuevo no es para mí más que una buena fiesta más familiar o más divertida que otras, es padre, pero pues año nuevo puede ser cada día, puede ser mañana o el siguiente mes.
En fin, es una buena época. Algunas cosas terminan otras inician. Algunas coinciden con la cuenta del gregoriano, otras no. Las fiestas y los abrazos si los valoro, los buenos deseos, la vibra chida también. Y este fin de año no iba a ser la excepción.
Me equivoqué. Bastante...
De pronto sentí un golpe en la cabeza, detrás de la oreja. Un golpe como nunca lo había sentido. ¿un tubazo? ¿alguien me estampó una piedra o ladrillo? El dolor era increíble. Las rodillas se me doblaron. El hombro derecho también empezó a doler. Mucho. Caí al piso. No perdí el conocimiento, pero casi. El dolor era insoportable, empecé a sangrar detrás de la oreja derecha... Ahora que lo veo escrito con palabras no me parece tanto y quisiera que existiera otra manera de explicarlo y que lo entendieran. Es un dolor físico que no había imaginado siquiera.
Hospital. Suturas. Curación del hombro derecho... Un miedo espantoso que me hizo llorar (principalmente por mis hijos, al recordar que estaban afuera conmigo) y un sentimiento de enojo, tristeza y sobre todo una impotencia que no había experimentado antes. ¿qué fué? ¿qué me había pasado? Cerca encontraron una lámina de fierro cuadrada de unos 5 x 6 cms, por lo que pensamos que había sido un petardo. Pero hubo detonaciones de esa intensidad cerca de nosotros...
Fue una Bala Perdida.
De esas que todos oímos nombrar, pero que difícilmente hemos experimentado o conocido de primera mano. Una bala que algún güey en medio de una peda de fin de año disparó porque andaba hasta la madre de alcohol, o por lucirse como machito delante de alguien, o por defenderse de alguien, o por andar feliz bailando con su jaina o simplemente porque es costumbre en su rancho y le dio su gana hacerlo. Porque podía, dirán algunos. Pues por eso.

Por la razón que sea, esa bala (9 mm por cierto, de uso exclusivo para el ejército es una pinche balota) salió de una matona que no vi, ni temí, ni espero nunca en mi vida ver.

(Igual y salió de un bebé como este de arriba)
El madrazo fue el más fuerte que he sentido, neta, en toda mi vida. Y el sentimiento fue peor. ¿O debo decir la mezcla de sentimientos? Eso.
Dolor, tristeza, impotencia, pena, miedo (uno muy grande), ira, temor, urgencia, alarma, agravio, coraje, vulnerabilidad.
Ahora, sin ponerme muy filosófico, sí me han dicho varias personas que de haber estado colocado unos 5 cms más para un lado pues el plomo me abre un boquete en el cráneo. Obvio, si he estado a 10 metros de ahí pues no me hace nada, pero... ¿y si estuviera ahí mi hijo? ¿mi sobrinita de 6 años? ¿mi mamá?
Otros dicen que no fue mala suerte, sino que fue buena, de las mejores. Que "no me tocaba". Puede ser. Otros más me han salido con la frase esa salva-situaciones-incomprensibles: "Las cosas pasan por algo".
Cualquiera que sea la situación, el asunto es que si sentí greña. Y gacho. Como nunca antes.
Repito, no es que me ponga muy filosófico, neta. Incluso mi primer sentimiento, impulso fue el de pensar "chale, ¡que poca madre! para cerrar el año con broche de oro" (una serie de sucesos medio pinches que han pasado) pero ahora pienso que me fue bien. Por lo menos puedo contarlo a mis amigos y a mis queridos tres lectores de este blog. Y aquí seguiremos. Un buen rato, por lo menos. Espero.
El próximo lunes tengo cita con el doc para que me retire los puntos de sutura y revise la herida de la cabeza y la del hombro. Fue un rozón a fin de cuentas. En las placas que me sacaron no aparecen esquirlas ni fragmentos. Mi familia se puso a revisar la banqueta donde me caí; y se encontraron ahí la bala que ven en la foto.
Otra oportunidad? tal vez. Una señal? no lo creía ayer mismo y aún hoy me resisto a creerlo. Pero debo reconocer que tampoco estoy preparado para la muerte, aunque cuente con seguros de vida y servicios funerarios. De hecho para lo que me siento preparado es para la vida. Y la vivo diario (según creo yo) como si este día fuera el último. Así soy. Que le vamos a hacer, pero sí pienso que hay de suertes a suertes y la mía tal vez si fue buena.
Muy buena.
viernes, diciembre 29, 2006
Pedofilia
Y alguien que lucha en su contra con lo que puede.

Resulta que Jason se dio cuenta de que alguien muy enfermito tomó algunas imágenes de su colección en Flickr y las utilizó para fines morbosos... pedofilia.
Pinche gente dañada.
Como dice (y bien dicho) Jason: "You didn’t piss off a photographer—you just fucked with the wrong father…"
Creo que muchos que usamos la Red pecamos de inocentes e ingenuos con respecto al material que subimos, la verdad es que por alguna razón creemos que nuestra privacidad se mantiene a salvo y la verdad es que sólo hace falta tirar un googlazo e invertir unos minutos para investigar acerca de la vida de alguien. No es malo ser sincero, ni franco, ni honesto ni abierto, pero en este espacio hemos de ser extremadamente cuidadosos. Leyendo algunos de los comentarios de los visitantes a su colección de fotos han salido a la luz más casos de usuarios que han subido fotos de sus hijos... para luego encontrarlas en páginas japonesas o francesas de pornografía infantil.
Bien por Jason Whitman, no se rinde y está realmente molesto. Ojalá logre lo que se propone.
Y como dicen por ahí. "Spread the Voice"
Por cierto! lo vi a través del blog de Caro

Resulta que Jason se dio cuenta de que alguien muy enfermito tomó algunas imágenes de su colección en Flickr y las utilizó para fines morbosos... pedofilia.
Pinche gente dañada.
Como dice (y bien dicho) Jason: "You didn’t piss off a photographer—you just fucked with the wrong father…"
Creo que muchos que usamos la Red pecamos de inocentes e ingenuos con respecto al material que subimos, la verdad es que por alguna razón creemos que nuestra privacidad se mantiene a salvo y la verdad es que sólo hace falta tirar un googlazo e invertir unos minutos para investigar acerca de la vida de alguien. No es malo ser sincero, ni franco, ni honesto ni abierto, pero en este espacio hemos de ser extremadamente cuidadosos. Leyendo algunos de los comentarios de los visitantes a su colección de fotos han salido a la luz más casos de usuarios que han subido fotos de sus hijos... para luego encontrarlas en páginas japonesas o francesas de pornografía infantil.
Bien por Jason Whitman, no se rinde y está realmente molesto. Ojalá logre lo que se propone.
Y como dicen por ahí. "Spread the Voice"
Por cierto! lo vi a través del blog de Caro
miércoles, diciembre 27, 2006
El grinch de la navidad III
Pues ya. Eso era. Materialmente lo habían empujado a la desgracia. Sin dinero, sin trabajo, sin suerte, sin nada.
El Santa seguía sonando su pinche campanita. Pedía lana con un botecito mientras sonaba su campana una y otra vez. La música se elevaba en notas cada vez más estridentes, la gente pasaba impasible, caminaba de una manera que parecía estática. Raro, ¿no?
Todo se volvió borroso y oscurecía poco a poco. ¿Era la tarde? ¿o la visión? No importaba. El frío comenzaba a calarle. Esperó paciente en una esquina, cubriéndose del viento helado. Tanteando sus bolsillos descubrió un billete de 100 pesos doblado en cuadrito. Tenía esa manía. Doblar billetes para hacer una especie de bolsita. Así había perdido varios, por hacerlos tan pequeños se le perdían. En esta ocasión salió ganando, jajaja. El ratero no lo vió. Jojojo.
Con su billete de 100 pesos fue a la tienda más cercana. Iba a comprar unos cigarros y cualquier otra cosa, tal vez un seis de botes de cerveza. ¿Para qué otra cosa le podían servir 100 pesos en ese momento? Pero fue en ese momento que se le acercó un chavito, le enseñó una navaja de muelle bastante impresionante. Cuando la accionó y la hoja brillante salió haciendo "Shhhickk!" dio un pequeño respingo. Estaba muy afilada.
-Ahí lo que me quiera dar, jefe. Lo que sea, de veras.
Le dio los 100 pesos y se fue con la navaja en el bolsillo. No supo a ciencia cierta porqué pagó ese dinero por el objeto, pero supuso que le duraría más que un paquete de Marlboro y unas cervezas. Igual y le servía más también. Luego decidiría para que.
Caminó de regreso por la calle, decidió meterse por un callejón pequeño que lo cubriría un poco más del frío. -Total, ni modo que me asalten, ¿verdad? -pensó tratando de reír un poco. No lo consiguió. Entró en la callecita que al parecer desembocaba a unos 40 metros más adelante en una avenida principal. Cuando vio al Santa con la barba jalada a un lado, sentado en una llanta vieja en el piso, comiéndose un par de quesadillas. Tenía en el piso también un par de botes de Modelo. Uno estaba abierto.
Se acercó con toda naturalidad y le dijo al impostor "Eh, compi, regálame ese bote que te queda" a lo que el Santa espurio (jajaja) le contestó "no maamee! sáquese a la chingada o lo madreo, órale cabrón!..." Apenas iba a seguir su camino cuando escuchó que el Santa terminó la frase con un "... pinchi pendejo más jodido me cai". Cuando sintió que la sangre se le agolpaba en las sienes. Tensó las manos y para que no se notara las metió a los bolsillos... ahí sintió el mango de la navaja... cuando volteó a ver de nuevo al Santa ursurpador, éste le dijo "que no me oyes? pinchi jodido? órale a dar lástimas a otro lado!"
Sin que meditara mucho al respecto, sólo vió como su mano se extendía afuera de su bolsillo. No lo podía entender, parecía una de esas tomas en slomo que uno ve en el cine, la mano se mueve en silencio hacia arriba, el dedo acciona el muelle, la navaja sale haciendo ese ruido tan peculiar y todo parece tan irreal...
El Santa retrocedió. No cabe duda que era un Santa falso, pedote y joto porque aparte de todo también se vio bastante cobarde.
-Eh, compita, tranquilo, güey! no es para que la hagas de pedo...! si quieres llévate el bote! empezó a balbucear el cobarde con la barba de lado mientras retrocedía. El plato desechable con las quesadillas cayó al suelo, sin querer pateó el bote cerrado que avanzó unos pasos rodando lentamente. El bote se detuvo con el muro.
Decidió que no le importaba ni la cerveza ni las quesadillas. Importaba acabar con un pendejo como ese que tenía enfrente disfrazado de Santa, con la barba jalada a un lado y cayendo de espaldas sobre un montón de llantas viejas. Importaba desquitar su coraje y frustración contenidas. Aunque bueno, tal vez el pendejo ese ni culpa tenía...
Se abalanzó sobre él y descargó su furia repetidas veces, una otra y otra vez la navaja bajó y subió arrancando pequeños trozos de llanta, mientras el Santa falso aullaba imaginándose que era a él a quien apuñalaban una y otra vez.
Se levantó. Accionó el muelle de la navaja para ocultarla dentro del mango.
-¡No mames! pensé que me ibas a quebrar cabrón! ¡no mameees!
- No vales la pena.
- ¿Qué?
-Adiós pendejo. Ninguno como tu vale la pena. Ni estas fechas. Nada de esto importa, pero si tengo oportunidad haré que te orines de nuevo sobre tu trajecito.
Se alejó lentamente, mientras pensaba que sería buena idea ir a la tienda de juguetes más grande de la ciudad, en ella trabajaban unos tres tipos disfrazados de Santa.
De hecho pensaba que sería buena idea ir acabando con todas esas imágenes falsas que había de la navidad. La navidad apestaba. Era una colección de falsedades, de mentiras y de burlas.
Aunque fuera de a mentiritas. Total, el grinch de la navidad era también de a mentis. ¿No?
FIN.
(La neta es que no tengo mucho tiempo para seguir redactando... aquí si me vi como Guffo, que también terminó su cuentecito abruptamente, y las fechas navideñas se están pasando, y como ando de peda en peda pos... por eso puse FIN)
Fecha límite para recibir mentadas de madre hasta el 2 de enero de 2007.
El Santa seguía sonando su pinche campanita. Pedía lana con un botecito mientras sonaba su campana una y otra vez. La música se elevaba en notas cada vez más estridentes, la gente pasaba impasible, caminaba de una manera que parecía estática. Raro, ¿no?
Todo se volvió borroso y oscurecía poco a poco. ¿Era la tarde? ¿o la visión? No importaba. El frío comenzaba a calarle. Esperó paciente en una esquina, cubriéndose del viento helado. Tanteando sus bolsillos descubrió un billete de 100 pesos doblado en cuadrito. Tenía esa manía. Doblar billetes para hacer una especie de bolsita. Así había perdido varios, por hacerlos tan pequeños se le perdían. En esta ocasión salió ganando, jajaja. El ratero no lo vió. Jojojo.
Con su billete de 100 pesos fue a la tienda más cercana. Iba a comprar unos cigarros y cualquier otra cosa, tal vez un seis de botes de cerveza. ¿Para qué otra cosa le podían servir 100 pesos en ese momento? Pero fue en ese momento que se le acercó un chavito, le enseñó una navaja de muelle bastante impresionante. Cuando la accionó y la hoja brillante salió haciendo "Shhhickk!" dio un pequeño respingo. Estaba muy afilada.
-Ahí lo que me quiera dar, jefe. Lo que sea, de veras.
Le dio los 100 pesos y se fue con la navaja en el bolsillo. No supo a ciencia cierta porqué pagó ese dinero por el objeto, pero supuso que le duraría más que un paquete de Marlboro y unas cervezas. Igual y le servía más también. Luego decidiría para que.
Caminó de regreso por la calle, decidió meterse por un callejón pequeño que lo cubriría un poco más del frío. -Total, ni modo que me asalten, ¿verdad? -pensó tratando de reír un poco. No lo consiguió. Entró en la callecita que al parecer desembocaba a unos 40 metros más adelante en una avenida principal. Cuando vio al Santa con la barba jalada a un lado, sentado en una llanta vieja en el piso, comiéndose un par de quesadillas. Tenía en el piso también un par de botes de Modelo. Uno estaba abierto.
Se acercó con toda naturalidad y le dijo al impostor "Eh, compi, regálame ese bote que te queda" a lo que el Santa espurio (jajaja) le contestó "no maamee! sáquese a la chingada o lo madreo, órale cabrón!..." Apenas iba a seguir su camino cuando escuchó que el Santa terminó la frase con un "... pinchi pendejo más jodido me cai". Cuando sintió que la sangre se le agolpaba en las sienes. Tensó las manos y para que no se notara las metió a los bolsillos... ahí sintió el mango de la navaja... cuando volteó a ver de nuevo al Santa ursurpador, éste le dijo "que no me oyes? pinchi jodido? órale a dar lástimas a otro lado!"
Sin que meditara mucho al respecto, sólo vió como su mano se extendía afuera de su bolsillo. No lo podía entender, parecía una de esas tomas en slomo que uno ve en el cine, la mano se mueve en silencio hacia arriba, el dedo acciona el muelle, la navaja sale haciendo ese ruido tan peculiar y todo parece tan irreal...
El Santa retrocedió. No cabe duda que era un Santa falso, pedote y joto porque aparte de todo también se vio bastante cobarde.
-Eh, compita, tranquilo, güey! no es para que la hagas de pedo...! si quieres llévate el bote! empezó a balbucear el cobarde con la barba de lado mientras retrocedía. El plato desechable con las quesadillas cayó al suelo, sin querer pateó el bote cerrado que avanzó unos pasos rodando lentamente. El bote se detuvo con el muro.
Decidió que no le importaba ni la cerveza ni las quesadillas. Importaba acabar con un pendejo como ese que tenía enfrente disfrazado de Santa, con la barba jalada a un lado y cayendo de espaldas sobre un montón de llantas viejas. Importaba desquitar su coraje y frustración contenidas. Aunque bueno, tal vez el pendejo ese ni culpa tenía...
Se abalanzó sobre él y descargó su furia repetidas veces, una otra y otra vez la navaja bajó y subió arrancando pequeños trozos de llanta, mientras el Santa falso aullaba imaginándose que era a él a quien apuñalaban una y otra vez.
Se levantó. Accionó el muelle de la navaja para ocultarla dentro del mango.
-¡No mames! pensé que me ibas a quebrar cabrón! ¡no mameees!
- No vales la pena.
- ¿Qué?
-Adiós pendejo. Ninguno como tu vale la pena. Ni estas fechas. Nada de esto importa, pero si tengo oportunidad haré que te orines de nuevo sobre tu trajecito.
Se alejó lentamente, mientras pensaba que sería buena idea ir a la tienda de juguetes más grande de la ciudad, en ella trabajaban unos tres tipos disfrazados de Santa.
De hecho pensaba que sería buena idea ir acabando con todas esas imágenes falsas que había de la navidad. La navidad apestaba. Era una colección de falsedades, de mentiras y de burlas.
Aunque fuera de a mentiritas. Total, el grinch de la navidad era también de a mentis. ¿No?
FIN.
(La neta es que no tengo mucho tiempo para seguir redactando... aquí si me vi como Guffo, que también terminó su cuentecito abruptamente, y las fechas navideñas se están pasando, y como ando de peda en peda pos... por eso puse FIN)
Fecha límite para recibir mentadas de madre hasta el 2 de enero de 2007.
jueves, diciembre 21, 2006
El grinch de la navidad II
No le quedó otra más que caminar hasta su trabajo, en el camino alcanzó a ver los anuncios de las vidrieras con ofertas navieñas en colchones, autos, paquetes de cenas navideñas y productos para regalos. Por más que acortó la caminata llegó a la entrada del edificio, pulsó el número 35 en el elevador y antes de que éste cerrara las puertas escupió hacia afuera lo que le restaba de chicle.
Cuando llegó le fue como en feria con su jefe, que estaba buscando desde hace mucho tiempo una buena razón para rescindir su contrato. Tenía una leve sonrisa de triunfo cuando le comunicó "Lo siento mucho, pero vamos a tener que quedarnos sin tu colaboración de hoy en adelante"
-A la chingada, pues... ya me tenía harto el güey ese -murmuró mientras cargaba una caja con sus útiles de escritorio.
Afuera, el aire empezaba a soplar helado. La gente caminaba con mayor rapidez para evitar que la corriente fría azotara sus rostros. (si esto anterior no es un clisé muy sobado, entonces no sé que sea).
Cuando llegaba de regreso a su auto se buscó las llaves. Chingao. No las encontraba por ningún lado. Tuvo que dejar la caja con sus cosas sobre el cofre para poder buscar con ambas manos en las bolsas, en su chamarra, en la bolsita secreta de nuevo en sus pantalones...
Las llaves.
Abrió la puerta y aventó dentro la caja con sus cosas. Olvidando por completo que no tenía gasolina (y la garrafa?) trató de hacer funcionar el autito... Y efectivamente, como algunos de mis tres lectores han de estar pensando, el carrito no encendió.
Salió del auto, verificando que tenía las llaves consigo, lo cerró y caminó en dirección opuesta a la gasolinería que estaba cerrada, la otra gasolinería está más lejos, pero no tenía otra opción. La garrafa la había dejado olvidada en la oficina (o en el elevador?) y no pensaba volver ahí. A veces simplemente las cosas se complican, se juntan las malas vibras, los errores y era en ese momento que uno quería salir corriendo, huir, correr hacia ninguna parte, y no volver jamás. Perderse.
Fue en ese momento que la inspiración llegó. Como un ramalazo de luz, empezó a pensar que ahora que estaba sin trabajo sus compañeros se burlarían de el. Su jefe también . Su vieja seguramente le iba a reclamar.
Que podía hacer? sin trabajo?
Estaba en eso cuando lo detuvo un tipo mal encarado, tenía una navaja en la mano derecha y la acercó peligrosamente.
-Dame tu reloj. Y tu dinero. No hagas pedo o te mueres cabrón.
El tipo ese se llevó hasta la chamarra. Y el dinero de la liquidación del trabajo. Mientras lo asaltaba la gente pasaba a su lado sin voltear ni inmutarse ante la escena. A plena luz de día.
La desesperación lo invadió. Definitivamente alguien tenía que pagar por todo esto.
Un tipo disfrazado de Santa pedía dinero en la calle. La música de villancicos invadía la calle. Niños cruzaban corriendo y aventándose entre ellos. Gente cargando regalos, ropa nueva, perfumes, bolsas y cajas.
Pero alguien tenía que pagar. Sentía como si lo hubieran aventado, arrojado literalmente a la desgracia. El no tenía la culpa. Lo habían aventado.
CONTINUARÁ...
Cuando llegó le fue como en feria con su jefe, que estaba buscando desde hace mucho tiempo una buena razón para rescindir su contrato. Tenía una leve sonrisa de triunfo cuando le comunicó "Lo siento mucho, pero vamos a tener que quedarnos sin tu colaboración de hoy en adelante"
-A la chingada, pues... ya me tenía harto el güey ese -murmuró mientras cargaba una caja con sus útiles de escritorio.
Afuera, el aire empezaba a soplar helado. La gente caminaba con mayor rapidez para evitar que la corriente fría azotara sus rostros. (si esto anterior no es un clisé muy sobado, entonces no sé que sea).
Cuando llegaba de regreso a su auto se buscó las llaves. Chingao. No las encontraba por ningún lado. Tuvo que dejar la caja con sus cosas sobre el cofre para poder buscar con ambas manos en las bolsas, en su chamarra, en la bolsita secreta de nuevo en sus pantalones...
Las llaves.
Abrió la puerta y aventó dentro la caja con sus cosas. Olvidando por completo que no tenía gasolina (y la garrafa?) trató de hacer funcionar el autito... Y efectivamente, como algunos de mis tres lectores han de estar pensando, el carrito no encendió.
Salió del auto, verificando que tenía las llaves consigo, lo cerró y caminó en dirección opuesta a la gasolinería que estaba cerrada, la otra gasolinería está más lejos, pero no tenía otra opción. La garrafa la había dejado olvidada en la oficina (o en el elevador?) y no pensaba volver ahí. A veces simplemente las cosas se complican, se juntan las malas vibras, los errores y era en ese momento que uno quería salir corriendo, huir, correr hacia ninguna parte, y no volver jamás. Perderse.
Fue en ese momento que la inspiración llegó. Como un ramalazo de luz, empezó a pensar que ahora que estaba sin trabajo sus compañeros se burlarían de el. Su jefe también . Su vieja seguramente le iba a reclamar.
Que podía hacer? sin trabajo?
Estaba en eso cuando lo detuvo un tipo mal encarado, tenía una navaja en la mano derecha y la acercó peligrosamente.
-Dame tu reloj. Y tu dinero. No hagas pedo o te mueres cabrón.
El tipo ese se llevó hasta la chamarra. Y el dinero de la liquidación del trabajo. Mientras lo asaltaba la gente pasaba a su lado sin voltear ni inmutarse ante la escena. A plena luz de día.
La desesperación lo invadió. Definitivamente alguien tenía que pagar por todo esto.
Un tipo disfrazado de Santa pedía dinero en la calle. La música de villancicos invadía la calle. Niños cruzaban corriendo y aventándose entre ellos. Gente cargando regalos, ropa nueva, perfumes, bolsas y cajas.
Pero alguien tenía que pagar. Sentía como si lo hubieran aventado, arrojado literalmente a la desgracia. El no tenía la culpa. Lo habían aventado.
CONTINUARÁ...
jueves, diciembre 14, 2006
El grinch de la navidad
Se despertó temprano (como siempre) y se levantó a darse un regaderazo... esta vez si se lastimó fuerte, porque el regaderazo se lo dió en plena espalda (mal chiste... más bien pésimo), y como su vieja no se levantaba porque la noche anterior se había ido de parranda con sus amigas, se tuvo que preparar el desayuno él solo. Eso le cagaba.
Como se le hacía tarde tuvo que conformarse con un plato de cereal con leche en polvo (la leche de verdad se había echado a perder, porque el refri no funcionaba, (otro gasto más para este fin de año, jojojo)... Se lavó los dientes sólo para volver a lastimarse la encía (chin... el dentista SI iba a tener una buena y blanca navidad)... se enjuagó y ya con prisa medio se arregló frente al espejo.
Al salir se encontró con que una llanta estaba desinflada. De seguro fueron esos pinches muchachitos caguengues que pasan todas las noches por afuera de su casa haciendo escándalo. Cambió la llanta de volada, no sin darse un par de machucones y quedar con las manos negras, negras... tan negras que contrastaban mucho con el verde de su piel de grinch.
Recogió su maletín y lo aventó al interior de su grinch-móvil. Encendió el carrito y sin darle tiempo para calentarlo un poco arrancó dejando detrás unas gotas de aceite en el piso.
No llegó muy lejos.
La noche anterior había pensado que tal vez sería buena idea ir a cargar combustible, sobre todo porque su viejo modelo de grinch-móvil ya no le marcaba el nivel de gasolina en el tanque. Constantemente se quedaba varado por alguna calle, en esos casos cerraba bien el carrito verde y salía con su garrafita a caminar y caminar hasta encontrar una estación de servicio. Claro que a veces disfrutaba esos paseos obligados, pero en ocasiones como esta había que reconocer que no siempre resultaba muy práctico ni agradable.
La mañana era fría y la gasolinería quedaba bastante lejos, así que suspiró con aire desconsolado (ya no había manera de llegar a tiempo a la oficina) y empezó a caminar. Mientras lo hacía empezó a repasar sus cuentas, al asunto del refrigerador descompuesto había que agregar la reparación de la plomería (hijos de puta los plomeros sí son ricos), los impuestos, las compras de fin de año y la liquidación del crédito de la hipoteca... debía mucho y a mucha gente y en su trabajo le iban a descontar todas sus faltas y retrasos por culpa del maldito grinch-móvil.
Sonó su teléfono. Contestó para escuchar una voz grabada "...cliente, le notificamos que tiene un adeudo vencido..." colgó molesto. Pero esa navidad iba a pasarla bien, valiéndole madres todas las broncas. Tal vez sería buena idea hacer una cena en casa invitando a sus demás amigos, que ya por esas fechas debían de ser unos tres aunque su esposa le dijera que uno de ellos era su primo, que más daba! el le podía llamar amigo, ¿no?
Sonó de nuevo su teléfono. Chingao. De la oficina. Entre mensajes y reportes de llamadas su secretaria le dijo que iban a correrlo del trabajo si no se presentaba ese día. "El patrón anda bien emputado jefe, yo no quiero broncas".
Cuando llegó a la gasolinería encontró que estaba cerrada. Al parecer le estaban dando mantenimiento a algunos de los tanques y quien sabe que más, pero todas las bombas estaban apagadas. DISCULPE LAS MOLESTIAS se leía en una banda de plástico que colgaba de los aparatos.
(CONTINUARÁ...)
Como se le hacía tarde tuvo que conformarse con un plato de cereal con leche en polvo (la leche de verdad se había echado a perder, porque el refri no funcionaba, (otro gasto más para este fin de año, jojojo)... Se lavó los dientes sólo para volver a lastimarse la encía (chin... el dentista SI iba a tener una buena y blanca navidad)... se enjuagó y ya con prisa medio se arregló frente al espejo.
Al salir se encontró con que una llanta estaba desinflada. De seguro fueron esos pinches muchachitos caguengues que pasan todas las noches por afuera de su casa haciendo escándalo. Cambió la llanta de volada, no sin darse un par de machucones y quedar con las manos negras, negras... tan negras que contrastaban mucho con el verde de su piel de grinch.
Recogió su maletín y lo aventó al interior de su grinch-móvil. Encendió el carrito y sin darle tiempo para calentarlo un poco arrancó dejando detrás unas gotas de aceite en el piso.
No llegó muy lejos.
La noche anterior había pensado que tal vez sería buena idea ir a cargar combustible, sobre todo porque su viejo modelo de grinch-móvil ya no le marcaba el nivel de gasolina en el tanque. Constantemente se quedaba varado por alguna calle, en esos casos cerraba bien el carrito verde y salía con su garrafita a caminar y caminar hasta encontrar una estación de servicio. Claro que a veces disfrutaba esos paseos obligados, pero en ocasiones como esta había que reconocer que no siempre resultaba muy práctico ni agradable.
La mañana era fría y la gasolinería quedaba bastante lejos, así que suspiró con aire desconsolado (ya no había manera de llegar a tiempo a la oficina) y empezó a caminar. Mientras lo hacía empezó a repasar sus cuentas, al asunto del refrigerador descompuesto había que agregar la reparación de la plomería (hijos de puta los plomeros sí son ricos), los impuestos, las compras de fin de año y la liquidación del crédito de la hipoteca... debía mucho y a mucha gente y en su trabajo le iban a descontar todas sus faltas y retrasos por culpa del maldito grinch-móvil.
Sonó su teléfono. Contestó para escuchar una voz grabada "...cliente, le notificamos que tiene un adeudo vencido..." colgó molesto. Pero esa navidad iba a pasarla bien, valiéndole madres todas las broncas. Tal vez sería buena idea hacer una cena en casa invitando a sus demás amigos, que ya por esas fechas debían de ser unos tres aunque su esposa le dijera que uno de ellos era su primo, que más daba! el le podía llamar amigo, ¿no?
Sonó de nuevo su teléfono. Chingao. De la oficina. Entre mensajes y reportes de llamadas su secretaria le dijo que iban a correrlo del trabajo si no se presentaba ese día. "El patrón anda bien emputado jefe, yo no quiero broncas".
Cuando llegó a la gasolinería encontró que estaba cerrada. Al parecer le estaban dando mantenimiento a algunos de los tanques y quien sabe que más, pero todas las bombas estaban apagadas. DISCULPE LAS MOLESTIAS se leía en una banda de plástico que colgaba de los aparatos.
(CONTINUARÁ...)
miércoles, diciembre 13, 2006
Víctor Hernández
Greñas, tus fans te llaman ahora terrorista y delincuente.

Este tipejo independientemente de ser un HIPER NACO sin cultura sin educación y porsupuesto sin MORAL es un hijo de la chingada que solamente se dedica a armar desmadres, desinformar, alebrestar a su "raza"
JUAR JUAR JUAR! Simplemente no pude evitar reírme ante estas pendejadas. Ya pórtate bien greñas... Chale.

Este tipejo independientemente de ser un HIPER NACO sin cultura sin educación y porsupuesto sin MORAL es un hijo de la chingada que solamente se dedica a armar desmadres, desinformar, alebrestar a su "raza"
JUAR JUAR JUAR! Simplemente no pude evitar reírme ante estas pendejadas. Ya pórtate bien greñas... Chale.
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