lunes, agosto 15, 2011

Azotes varios

1.
No sé que piensa la gente que me manda solicitudes «de amistad» por FB sin indicar ni su nombre, ni incluir una imagen que me permita reconocerlos y decidir si acepto o no. Han de pensar que todavía cuento con mi tercer ojo que me permite «ver más allá de lo evidente» como al greñudo de los Thundercats.















2.
Definitivamente, me vale si soy repetitivo. Ayer confirmé lo que siempre rebuzno aquí, y lo diré una vez más: LAS MUJERES NO DEBEN MANEJAR. O si lo hacen, que alguien les enseñe para que sirve el botoncito rojo en el tablero del auto que flashea tan pronto lo presionan. Es como magia, neta: nos permite a los demás adivinar el futuro, por ejemplo:

-Esta mujer se va a detener de improviso.
-Esta mujer se va a retocar el maquillaje.
-Esta mujer acaba de recibir una importante llamada telefónica, que la interrumpe de ir leyendo su revista favorita mientras maneja en hora pico.
-Esta mujer acaba de enamorarse
-Esta mujer es presa de un ataque hormonal que hace que le den convulsiones.


3.
Odio los prejuicios. Es decir, los míos me parecen ser los únicos válidos. Lo siento, pero así es. Hoy en la mañana me tope con una personita que sin decirme agua va, dijo algo como «aaahh! tú eres diseñador gráfico verdad??» y agregó un resoplido así como «hmmm» Sin decirme con claridad si le molesta, le impresiona o es un dato que le sirve para acumular más información inútil… Sin embargo, odio las ideas preconcebidas que no sean mías.

4.
Acabo de descubrir que efectivamente no me desagrada lavar la ropa, si tengo cerca un par de cervezas o copas de vino. Y ayer tenía cerros de ropa sin lavar y ni media cerveza caliente. Snif.

5.
¿Ya lo había dicho? LAS MUJERES NO DEBEN MANEJAR. Ok, ok…

6.
Hace poco leí que alguien osó entrar a este respetable blog y me llamó "simplísimo urbanita" y alegó en este post que me compadecía porque veía que sólo soltaba ironias y traumas… desde entonces que no me recupero de semejante ofensa. Por eso no he escrito tan a menudo como antes. Las terapias me ocupan la mayor parte de mi tiempo y de verdad es difícil vivir el día a día cargando este tipo de afrentas, los mares de las playas se van… se tiñen los colores de gris… ¡hoy todo es soledaaaaad!




















7.
Quiero más tiempo para patinar.

8.
También quiero una bici, snif.

9.
La semana pasada tuve que circular en camión urbano, y cuando le hice la parada a uno de estos panzones-choferes-sudorosos-escucha-cumbias para preguntarle por donde circulaba, muy atentamente me cerró la puerta sin contestarme para luego arrancar. Infeliz.

10.
Aplica lo mismo para los taxistas. ¿Qué no se supone que la práctica hace al maestro? entonces ¿por qué estos engendros manejan tan mal?


Bueno, suficiente por hoy… y si me van a preguntar por el cuentito que tenemos pendiente ustedes y yo: estoy en eso, paciencia… tengan paciencia, que la paciencia es una virtud.

Y ya, basta.